En un discurso que sacudió los tribunales dominicanos, el general Adán Cáceres Silvestre, principal implicado en el mediático caso Coral, lanzó duras críticas a la gestión de la Pepca durante su declaración final ante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional.
Cáceres, exjefe del Cusep, marcó una línea divisoria entre el Ministerio Público y el Poder Judicial, asegurando que su confianza reposa únicamente en la transparencia de las juezas y no en las intenciones de la parte acusadora.
«Un culpable nunca querrá que se haga justicia; la justicia la busca quien tiene su conciencia tranquila. Al Ministerio Público solo le interesa ganar titulares, pero la verdadera justicia es facultad de los jueces», sentenció el alto oficial.
Desmonta la acusación por asociación de malhechores
El punto álgido de su defensa fue el cuestionamiento a la falta de pruebas contundentes en la imputación por asociación de malhechores, señalando que el expediente de la Pepca carece de sustento real.
«Cinco años después, sigo sin saber con quién supuestamente me comploté para violar las leyes dominicanas. No existe un solo testigo que confirme un pacto ilícito conmigo, y eso lo ha visto todo el país», cuestionó el general.
Exige respeto al debido proceso
El imputado insistió en que el estado de inocencia es la única barrera real contra el abuso de poder del Estado, denunciando que las pruebas presentadas por la fiscalía no han logrado destruir su presunción de inocencia.
Cáceres argumentó que el proceso ha sido una reconstrucción histórica sin base fáctica, lamentando el despliegue de recursos en un caso que, a su parecer, carece de solidez jurídica.
El exjefe de seguridad presidencial cuestionó la eficacia del sistema penal dominicano ante la carga de trabajo en los tribunales.
«¿Es justo que, con la saturación de los tribunales, se pierda tanto tiempo en imputaciones que no logran sostenerse bajo la ley? De ninguna manera», concluyó frente al estrado.
Ahora, la suerte del general Cáceres queda en manos de las magistradas Gisselle Méndez, Tania Yunes y Jissel Naranjo, quienes deberán valorar las pruebas finales del caso Coral.























