Con la fiebre del fútbol y los grandes eventos deportivos, un nuevo trend de inteligencia artificial, inspirado en la tendencia coreana de las fan cams, se ha vuelto viral en redes sociales: usuarios suben una selfie para crear videos donde aparecen en las tribunas de un estadio, como si fueran enfocados por las cámaras oficiales. En los clips, las personas salen celebrando goles, llorando de emoción o luciendo la camiseta de su equipo favorito, con resultados sorprendentes y muy realistas.
Aunque esta moda se ha convertido en una forma divertida de vivir la pasión deportiva, expertos de Kaspersky advierten que detrás de estos videos existen riesgos críticos para la privacidad y la seguridad digital que debemos tomar en cuenta.
Imagen ilustrativa generada con IA a partir de una fotografía genérica de uso libre, utilizada únicamente para ejemplificar el fenómeno viral. Los usuarios incluso envían distintos prompts para crear versiones animadas o en movimiento de su imagen.
Para generar estas escenas, muchas plataformas solicitan fotos de alta calidad del rostro e incluso datos adicionales como país, género o edad para personalizar la experiencia. El problema es que, una vez cargadas, estas imágenes pueden quedar guardadas en servidores externos, utilizarse para entrenar sistemas de inteligencia artificial o quedar expuestas si ocurre alguna filtración de datos.
Además, el rostro es un dato biométrico único. Cuando se combina con información como nacionalidad, gustos deportivos o redes sociales, facilita la creación de perfiles digitales que luego son usados en fraudes, suplantación de identidad o campañas de phishing cada vez más sofisticadas.
Los analistas también alertan sobre el crecimiento de contenidos falsos generados con IA a partir de imágenes reales. Una selfie compartida hoy por diversión podría terminar siendo reutilizada en perfiles falsos, anuncios engañosos o videos manipulados sin consentimiento.
En este contexto, el mayor peligro es que la emoción del momento hace que los usuarios actúen rápido sin revisar a quién le entregan su imagen. Muchas de estas herramientas aparecen por pocos días, se promocionan en redes sociales y no aclaran quién las opera ni dónde almacenan la información. De hecho, según un estudio de Kaspersky, el 27% de los usuarios en América Latina admite que no revisa los permisos que solicita una aplicación antes de instalarla. Esa falta de atención puede convertir un simple juego en una cesión de datos difícil de recuperar.
Este tipo de trends demuestra cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra relación con la privacidad digital. Hoy muchos usuarios entregan fotos de alta calidad, junto con información personal, sin pensar que comparten datos biométricos sensibles. El problema es que las fotos pueden ser reutilizadas para entrenar modelos de IA o terminar expuestas. En eventos masivos, los ciberdelincuentes aprovechan la viralidad para recopilar información y construir perfiles que luego usan en fraudes o estafas mucho más creíbles, asegura María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky.
Para reducir los riesgos, los expertos de Kaspersky recomiendan:
● Revise qué permisos solicita la plataforma antes de subir cualquier fotografía y evite aquellas que piden acceso innecesario a su cámara, galería o ubicación.● Evite compartir selfies donde aparezcan menores de edad, documentos, uniformes, direcciones o cualquier información personal visible.● Lea las políticas de privacidad para verificar si las imágenes serán almacenadas, reutilizadas o utilizadas para entrenar modelos de inteligencia artificial.● Desconfíe de aplicaciones o sitios virales que prometen resultados gratis pero solicitan registro con redes sociales, demasiados datos personales o métodos de pago.● Utilice soluciones de seguridad que ayuden a identificar enlaces fraudulentos, páginas falsas y posibles intentos de robo de identidad, como Kaspersky Premium.























