SANTO DOMINGO. El Ministerio Público solicitó prisión preventiva y declarar como caso complejo el proceso contra una poderosa red criminal desmantelada en República Dominicana, dedicada al tráfico internacional de armas de fuego y operaciones ilícitas en el país.
Los 12 imputados son Juan Francisco Morel Díaz (Arismendy o Bobi), Wilson Manuel Abreu Disla (Wilson), Hery Miguel Ángel Paulino Marmolejos, José Vidal Pérez Mercado (Jochi), Carlos José María Henríquez Valdez, Edward Francisco Tejada Fernández, José Luis Vignieri Rodríguez (Luisito Vignieri), Edwin Fausto Veloz Almánzar (Momo), Jonathan Orlando Carela Montilla, Pablo Sánchez Arnau (Alemán), Joel Rafael González Martínez y Brian Vignieri Dilone.
La solicitud del órgano acusador se basa en más de 50 pruebas contundentes, incluyendo documentos, peritajes y testimonios clave. La gravedad de los hechos y la peligrosidad de esta organización criminal que operaba en territorio dominicano han llevado a las autoridades a solicitar medidas de coerción ejemplares.
De acuerdo con el expediente de la fiscal Topacio Suero Sierra, del Departamento de Crímenes y Delitos contra la Persona, los acusados integraban una estructura transnacional encargada de ingresar clandestinamente armas de guerra y accesorios al país para su posterior distribución y venta ilegal.
El hilo de la investigación comenzó tras el arresto en flagrancia de Brayan Jesús Gil Pérez el pasado 3 de diciembre de 2025 en Miraflores, a quien se le incautaron pistolas y cargadores de alto calibre. Este hecho permitió destapar un entramado de seguimiento, interceptaciones telefónicas y vigilancia inteligente.
Las autoridades revelaron que Gil Pérez confesó que el arsenal procedía de las operaciones coordinadas por José Vidal Pérez Mercado (Jochi) y Jonathan Orlando Carela Montilla, confirmando el nivel de jerarquía de esta peligrosa organización.
En un golpe certero contra el crimen organizado, el Ministerio Público, con el apoyo de la Policía Nacional, ejecutó once allanamientos simultáneos que resultaron en la desarticulación total de la banda. El operativo permitió incautar fusiles, escopetas, pistolas, cientos de municiones, chalecos antibalas y miras telescópicas de grado militar.
Además del tráfico de armamento, las autoridades hallaron registros contables de ventas ilegales y grandes sumas de dinero en efectivo. Durante las requisas en las residencias de Carela Montilla y José Luis Vignieri Rodríguez, también se confiscaron drogas, confirmando la relación de este grupo con el narcotráfico y el lavado de activos.
El Ministerio Público ha imputado a los detenidos por múltiples delitos, incluyendo asociación de malhechores, violación a la Ley 631-16 de armas, infracciones a la Ley 50-88 sobre drogas y la Ley 155-17 contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, arriesgando penas severas ante la justicia dominicana.























