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¿Comes ultraprocesados? Tres nuevos estudios científicos alertan sobre una peligrosa relación entre el consumo de colorantes y conservantes alimentarios y un mayor riesgo de sufrir cáncer, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, informó este jueves el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (Inserm) en Francia.
Las investigaciones fueron desarrolladas por expertos del Inserm, el INRAE y prestigiosas universidades en el marco del macroestudio NutriNet-Santé, que analiza datos de salud de más de 100.000 personas.
Según los expertos, miles de productos de supermercado contienen aditivos químicos. Solo en la base de datos Open Food Facts, se registra que cientos de miles de bebidas y alimentos incluyen colorantes o conservantes artificiales en sus ingredientes.
Los tres informes, publicados en revistas científicas de alto impacto como Diabetes Care y European Heart Journal, revelan datos alarmantes: quienes consumen más colorantes tienen un 38 por ciento más de probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.
Aditivos comunes como el caramelo E150a o la curcumina E100 han sido vinculados a incrementos de hasta un 49 por ciento en el riesgo de padecer estas condiciones metabólicas.
En cuanto al cáncer, el estudio detectó que el consumo frecuente de colorantes aumenta un 14 por ciento el riesgo general de desarrollar tumores, elevándose hasta un 32 por ciento específicamente en el caso del cáncer de mama posmenopáusico.
El impacto de los conservantes también es preocupante: las personas con mayor exposición presentan un riesgo un 24 por ciento más elevado de sufrir hipertensión.
Compuestos muy utilizados como el sorbato de potasio (E202), presente en gran parte de la bollería y productos industriales, se asocia directamente con un incremento del 39 por ciento en el riesgo de problemas de presión arterial.
Los autores subrayan que se trata de la investigación epidemiológica más grande realizada hasta la fecha, confirmando sospechas que ya se habían observado en estudios de laboratorio previos.
Estos resultados coinciden con pruebas experimentales realizadas en células y modelos animales, dando una señal de alerta clara a la industria.
Los científicos exigen a las autoridades sanitarias una reevaluación urgente de estos aditivos y recomiendan eliminar los ultraprocesados de la dieta diaria, priorizando el consumo de alimentos frescos y naturales para proteger la salud a largo plazo.























