![]()
El tribunal de Apelación de París declaró culpables este jueves a Airbus y Air France de homicidio involuntario por el trágico accidente del vuelo Río de Janeiro-París de 2009, donde fallecieron 228 personas. Ambas empresas fueron condenadas al pago de 225.000 euros cada una, revirtiendo la absolución inicial que generó indignación en los familiares de las víctimas.
Tras años de lucha judicial, la justicia francesa determinó que ambas compañías no tomaron las medidas de seguridad suficientes para evitar este desastre aéreo, uno de los más graves de la aviación mundial.
La sentencia destaca que el accidente fue provocado por una falla en el sistema de navegación que, al congelarse, entregó datos erróneos a la tripulación. El avión terminó desplomándose en el Océano Atlántico tras quedar a la deriva en una situación técnica compleja.
Airbus fue señalada por fallas críticas en los dispositivos de seguridad del aparato, mientras que Air France fue condenada por deficiencias graves en el entrenamiento de sus pilotos. El tribunal fue enfático al señalar que la tripulación no contaba con la formación necesaria para gestionar una emergencia de esa magnitud.
La jueza rechazó la tesis de las compañías, que intentaron culpar exclusivamente a los pilotos fallecidos por error humano. La magistrada subrayó que los aviadores enfrentaron una situación técnica de extrema complejidad sin la información ni preparación adecuada por parte de la aerolínea.
La tragedia conmocionó al mundo al involucrar a víctimas de más de 30 nacionalidades, incluyendo franceses, brasileños y alemanes. La investigación, que se extendió por 13 años, concluye así una de las batallas legales más largas y dolorosas en la historia de la aviación comercial.
Durante el juicio de apelación, los directivos de ambas multinacionales expresaron sus condolencias a las familias, aunque mantuvieron su postura de rechazar cualquier responsabilidad directa, atribuyendo la catástrofe a una serie de eventos desafortunados.























