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Washington, 21 may (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este jueves que haya enviado al portaviones de propulsión nuclear USS Nimitz al Caribe para presionar al Gobierno de Cuba y reiteró su intención de buscar una solución diplomática con La Habana, en medio de la creciente tensión geopolítica sobre la isla.
Preguntado en el Despacho Oval si la llegada del grupo de ataque del USS Nimitz a aguas caribeñas, anunciada la víspera por el Pentágono, buscaba ejercer medidas de fuerza contra el liderazgo cubano, Trump contestó: «No, en absoluto».
El mandatario definió la situación actual de la isla como una crisis estructural donde faltan suministros básicos y reiteró que EE.UU. tiene la disposición de brindar asistencia humanitaria. «Queremos tenderles la mano. Es un gesto por motivos humanitarios. Además, valoramos enormemente a la comunidad cubanoestadounidense, especialmente en Florida», señaló.
Trump, quien ha mantenido una postura de máxima presión contra el Gobierno de Miguel Díaz-Canel buscando una transición democrática, enfatizó que muchos exiliados cubanos mantienen el deseo de invertir y ayudar en la reconstrucción de su país.
«Espero que los cubanos logren salir adelante y transformar su economía», añadió.
El despliegue del USS Nimitz al Caribe coincidió con la noticia de que la Fiscalía estadounidense presentó cargos relacionados con el caso Hermanos al Rescate, un movimiento judicial histórico que ha generado gran repercusión internacional.
Este acontecimiento se suma a las nuevas medidas de Washington sobre las restricciones de combustible, que han intensificado la crisis energética en la isla. Este miércoles, Trump descartó una intervención militar y anticipó que pronto habrá novedades sobre el embargo petrolero a Cuba. EFE























