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Washington, 21 may (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó este jueves al expresidente cubano Raúl Castro como un fugitivo de la Justicia estadounidense tras ser acusado formalmente por crímenes de lesa humanidad, pero se negó a revelar planes operativos para su captura.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se producen tras la histórica decisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos de presentar cargos por asesinato contra el hermano menor de Fidel Castro por el derribo de avionetas civiles de activistas cubanos hace 30 años.
«No voy a hablar de cómo lo llevaremos ante la justicia. ¿Por qué revelaría a los medios nuestros planes? Se ha convertido oficialmente en un fugitivo de la ley estadounidense, y si hay algún anuncio sobre su arresto, lo comunicaremos en su momento», declaró Rubio a la prensa en Miami previo a un viaje oficial a Suecia e India.
El secretario de Estado subrayó que las pruebas contra Castro son irrefutables, dado que el exmandatario se ha jactado públicamente de haber ordenado el ataque contra civiles indefensos.
Fotografía de archivo de Raúl Castro, expresidente de Cuba. EFE/Alejandro Ernesto
Raúl Castro, de 94 años, enfrenta cargos penales por la muerte de cuatro miembros de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un caso que revive las tensiones regionales por abusos de derechos humanos en la isla.
La investigación se basa en grabaciones donde Castro admite haber dado la orden directa de derribar las aeronaves, lo que ha disparado especulaciones sobre si la Casa Blanca prepara una operación de captura internacional similar a los antecedentes contra altos funcionarios del régimen venezolano.
Esta acusación representa un endurecimiento radical en la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba, aumentando la presión internacional tras las sanciones energéticas y las advertencias sobre el futuro político de la isla.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó el proceso judicial como una maniobra política sin sustento jurídico, denunciando lo que considera un intento de Washington para justificar una intervención militar en territorio cubano.























