Una reciente intervención de la Dirección General de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) en la calle Canela Mota, Baní, desató rumores sobre un supuesto conflicto con la gobernadora de Peravia, Ángela Yadira Báez. Sin embargo, ambas partes desmintieron categóricamente cualquier «desautorización», aclarando que el operativo buscaba poner orden al caos vial que afecta a la provincia.
La gobernadora aclaró que la presencia de los agentes fue solicitada personalmente por ella ante el desorden vehicular, subrayando que en ningún momento se trató de un desalojo contra los trabajadores del transporte.
“Lo primero es que yo no desautoricé ni autoricé que volvieran a su lugar. Al contrario, quien llamó a la Digesett esa mañana fui yo para que fueran a descongestionar el tránsito, porque estaba realmente intransitable”, explicó Báez.
Por su parte, el coronel José Manuel Lluveres Medina, director regional Sur Central de la Digesett, reafirmó que el despliegue responde estrictamente al cumplimiento de la Ley 63-17 de Movilidad y Seguridad Vial.
El funcionario explicó que la zona se había convertido en un nudo vial debido a vehículos estacionados en paralelo en ambos lados de la vía y obstruyendo directamente la entrada de la Gobernación Provincial.
“Dando cumplimiento a la ley, procedimos a verificar los vehículos y pedir a sus propietarios que los retiren. La idea no era sancionar por sancionar, sino recuperar el flujo vehicular que estaba bloqueado, incluso frente a la gobernación”, detalló Lluveres Medina.
Como parte de la solución definitiva, las autoridades establecieron un único carril de estacionamiento y asignaron un agente permanente para evitar nuevos taponamientos en la zona.
“Limpiamos el lugar y ahora mantenemos un solo lado para estacionar, permitiendo que los vehículos circulen en ambas direcciones. Hemos dejado un agente fijo frente a la gobernación y la clínica para garantizar que el tránsito fluya sin contratiempos”, aseguró.
Tramo de la Canela Mota, entre la Presidente Billini y la calle Sánchez a partir de la intervención de la Digesett.
Yadira Báez enfatizó que el tránsito en la calle Canela Mota se ha vuelto caótico y que su intención siempre fue orientar a los motoconchistas para que colaboren con las normas de tránsito, en lugar de enfrentarse a la autoridad.
“En ningún momento me opongo a que se cumplan las leyes. A los motoconchos les pedimos que respeten las paradas y que mantengan el orden. La verdad es que el desorden no era solo de ellos, era un problema general de tránsito que requiere supervisión constante”, aseguró la gobernadora.
“Yo les dije: cumplan con las normativas de la Digesett, no ocupen las aceras y dejen libre el paso peatonal. Nunca hubo una instrucción de desautorizar a los agentes”, agregó.
En esa misma línea, el coronel Lluveres aclaró que no se han realizado desalojos de motoconchistas, sino un proceso de organización e identificación necesario para la seguridad ciudadana.
La iniciativa busca que los trabajadores del transporte operen bajo los estándares del Intrant y la Digesett, garantizando un servicio más profesional.
Como parte del plan de ordenamiento, las autoridades están capacitando a cada parada para que se regularicen formalmente.
“Exigimos que cada parada tenga un presidente, que los motoconchistas usen su chaleco y su carné de identificación. Queremos que el ciudadano de Baní se sienta seguro al abordar un motor, sabiendo que el conductor está debidamente identificado. Ese es el mandato del Intrant y lo estamos cumpliendo a cabalidad”, concluyó.























