![]()
La reanudación de los vuelos comerciales entre República Dominicana y Haití que entró en vigor este sábado marca un precedente en la conectividad aérea regional, aunque su impacto será limitado al operar exclusivamente desde el Aeropuerto Internacional de Cabo Haitiano, la segunda ciudad del vecino país.
De hecho, las aerolíneas que conectan ambos territorios no tienen frecuencias confirmadas para los próximos días, según fuentes de seguridad consultadas sobre el reinicio de las operaciones aéreas.
Las empresas Sunrise Airways y Air Century, que operaban la ruta habitual entre el aeropuerto Joaquín Balaguer en Santo Domingo y el Toussaint Louverture en Puerto Príncipe, mantienen sus rutas en suspenso debido a que la terminal de la capital haitiana sigue inhabilitada por la crisis de inseguridad.
Las principales aerolíneas internacionales aún no retoman sus vuelos hacia la capital haitiana.
Cabo Haitiano, donde se centralizan actualmente las operaciones internacionales, se mantiene como una zona más estable y fuera del control de las bandas armadas que han paralizado las actividades en Puerto Príncipe.
Esta terminal aérea ofrece mayor seguridad comparada con el Toussaint Louverture, cuya operatividad sigue siendo intermitente debido a la inestabilidad política y social.
Actualmente, los ciudadanos de escasos recursos deben arriesgar sus vidas en autobuses por carreteras controladas por grupos criminales, mientras que quienes tienen mayores posibilidades económicas dependen de vuelos privados a costos elevados.
La República Dominicana mantenía suspendidas las operaciones aéreas con Haití desde el 5 de marzo de 2024 debido a la escalada de violencia en el territorio haitiano.
El anuncio de reapertura surgió tras acuerdos alcanzados entre el canciller dominicano, Roberto Álvarez, y su homóloga haitiana, Raina Forbin, en el Parque Industrial Codevi, zona clave en la frontera norte.
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ha extendido la prohibición de vuelos hacia Puerto Príncipe hasta septiembre de 2026 por los riesgos constantes a la seguridad de las aeronaves.
El clamor popular en redes sociales y plataformas digitales haitianas refleja la desesperación por la reapertura del Toussaint Louverture y el desbloqueo de las rutas terrestres nacionales.
Para la población haitiana, la reactivación de estas infraestructuras es vital para romper el aislamiento internacional que sufre el país y recuperar su conexión con el resto del mundo. EFE























