A menos de 24 horas de la inesperada renuncia del senador Antonio Taveras al Partido Revolucionario Moderno (PRM) para declararse «independiente», las reacciones en el oficialismo no se hicieron esperar. La salida del legislador de Santo Domingo ha sacudido el tablero político dominicano este jueves.
Aunque Taveras justificó su salida alegando que el PRM «se quedó a medio camino» en la lucha contra la impunidad y las reformas estructurales, desde las filas perremeístas la lectura es distinta: aseguran que el senador se fue resentido tras el bloqueo a sus aspiraciones por la presidencia del Senado.
La diputada Soraya Suárez no se guardó nada y celebró la salida de Taveras, calificándolo como un legislador poco empático con la base y distante de la militancia del partido. «Por fin salimos de él. Que agradezca que el PRM le regaló la candidatura», sentenció la legisladora al confirmar que sus intenciones de presidir el Senado fueron desestimadas por la organización.
Piden que entregue la curul
El diputado Frank Ramírez fue un paso más allá y le sugirió al senador que, tras su dimisión, también deje su curul para que sea ocupada por alguien leal al partido. Según Ramírez, Taveras ha sido un constante foco de conflictos internos por su falta de conexión con las bases perremeístas.
Esta postura es compartida por la diputada Dorina Rodríguez, quien afirmó que el senador nunca sintonizó con los valores del partido y se sumó al llamado de que debería renunciar a su puesto en la cámara alta para dar oportunidad a un representante alineado con el oficialismo.
En un tono menos confrontativo, el diputado Eugenio Cedeño cuestionó la decisión de Taveras. Aunque reconoció que él mismo enfrenta debates a lo interno del partido, calificó la renuncia como una salida innecesaria que no predica con el ejemplo de lealtad a la institución que le permitió llegar al poder.
Durante la sesión del miércoles, Taveras, quien representa la plaza electoral más importante del país, oficializó su salida argumentando que el partido de gobierno falló en ejecutar las reformas prometidas contra la corrupción.
Tras su alocución, el senador marcó distancia definitiva con el PRM, iniciando una etapa como legislador independiente que promete generar más roces en el Congreso.























