En República Dominicana, la cultura de prevención y protección financiera todavía tiene mucho camino por recorrer. El bajo interés de la población por contratar seguros de vida, salud o propiedad responde, principalmente, al desconocimiento y a la errónea percepción de que un seguro es un gasto y no una inversión. Esta realidad provoca que muchos dominicanos solo contraten pólizas cuando la ley los obliga, como ocurre frecuentemente con los vehículos.
Juan Osiris Mota, consultor de seguros y finanzas, explica que las pólizas son herramientas estratégicas de protección frente a imprevistos como enfermedades, accidentes o desastres naturales que pueden pulverizar la economía familiar. Su función principal es mitigar el impacto económico y evitar que las familias tengan que descapitalizarse o asumir costos impagables con recursos propios.
Según el experto, cuando una persona no cuenta con un seguro y ocurre un siniestro, debe cubrir todos los gastos de su bolsillo. Aunque contratar una póliza implica un costo accesible comparado con los riesgos que cubre, muchas familias prefieren arriesgar su patrimonio sin medir las consecuencias financieras a mediano y largo plazo.
Mota advierte que el problema estalla cuando el nivel de afectación supera la capacidad de pago del hogar. En estos casos, la falta de una cobertura adecuada puede derivar en crisis financieras severas e incluso en la quiebra familiar, al no existir un respaldo que amortigüe el golpe económico del evento inesperado.
“La falta de un seguro también altera la paz y el estilo de vida de una familia, ya que, ante una emergencia, las personas terminan agotando sus ahorros o endeudándose con préstamos para cubrir los gastos”, expresó el especialista a elDinero. Esto genera una carga financiera que compromete la estabilidad económica por años.
El consultor enfatiza que uno de los mayores errores financieros es ver el seguro como un gasto y no como una transferencia de riesgos. Aclara que muchas personas esperan que el Estado cubra pérdidas por fenómenos naturales o accidentes, olvidando que la protección del patrimonio personal es una responsabilidad individual.
A su juicio, el seguro es una inversión inteligente, ya que permite trasladar un riesgo económico elevado a cambio de una prima periódica, previsible y económica. Al comparar el costo de la póliza con la protección recibida, el beneficio es infinitamente superior ante cualquier eventualidad.
Entre los mayores beneficios, Mota resalta la preservación del patrimonio y la estabilidad financiera. Al blindarse frente a accidentes, enfermedades o fenómenos atmosféricos, las personas protegen lo que han construido con tanto esfuerzo.
Además del respaldo económico, un seguro aporta tranquilidad mental, brindando la seguridad de que, ante cualquier emergencia, no se estará desamparado.
Esta protección permite mantener el estilo de vida y facilita una mejor planificación financiera, ya que las familias cuentan con un escudo previsible frente a los riesgos de la vida diaria.
Pólizas contra incendios y desastres
Mota destaca que los seguros contra incendios y líneas aliadas son indispensables en el Caribe para proteger las finanzas familiares ante huracanes, inundaciones y terremotos.
Explicó que estos seguros son vitales para reducir pérdidas en viviendas y pertenencias personales. Advirtió que muchas familias creen estar protegidas por el seguro hipotecario, pero este suele beneficiar principalmente a la entidad bancaria. También recomendó asegurar los bienes dentro de viviendas alquiladas para evitar pérdidas totales difíciles de recuperar.
“Nunca he visto a nadie quebrar por pagar un seguro, pero sí he visto a mucha gente perderlo todo por no tenerlo”, sentenció el asesor al advertir sobre el riesgo de enfrentar un desastre sin protección.
Seis seguros clave que todo dominicano debe considerar
- Seguro de vida. Herramienta esencial de protección financiera para garantizar el bienestar de tus dependientes ante una enfermedad o fallecimiento.
- Seguro de salud. La prevención es la clave. Protege tu bolsillo contra gastos médicos inesperados y facilita el acceso a servicios de salud de calidad.
- Seguro de vehículo. Resguardo económico obligatorio ante accidentes, robo o daños a terceros. Sin él, podrías perder tu principal medio de movilidad y tu inversión.
- Seguro de hogar. Protege la infraestructura, la construcción y todo lo que está en su interior. Es indispensable tanto para propietarios como para inquilinos.
- Seguro de retiro. Aunque parezca lejano, es la estrategia vital para garantizar ingresos estables cuando llegue la edad de dejar de trabajar.
- Seguro de gastos funerarios. Permite afrontar los costos asociados al fallecimiento de un familiar con dignidad y sin añadir presión económica en momentos de duelo.






















