Desde su aparición en 2021, la peste porcina africana (PPA) ha sido un desafío para el sector agropecuario dominicano, impactando la estabilidad de los criadores de cerdos en el país. Ante esto, las autoridades han reforzado sus protocolos de seguridad para proteger la producción nacional.
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, destacó avances estratégicos y resultados positivos en el control de este virus, logrando mantener la situación bajo supervisión constante y efectiva.
Estamos manejando la situación con éxito; los pocos focos detectados este año han sido controlados de inmediato, garantizando la salud del sector, acotó el titular.
Una de las medidas clave para blindar la industria porcina consiste en trasladar la crianza de cerdas y lechones a zonas libres del virus, como el sur y el este del territorio nacional, donde la producción tradicional era limitada.
Tras un periodo de 30 días, los animales son movilizados hacia granjas bajo estricta vigilancia fitosanitaria, prohibiendo estrictamente la crianza de traspatio que suele ser el foco principal de contagio.
Estos centros de producción cuentan con rigurosos requisitos de bioseguridad, asegurando que cualquier persona que ingrese pase por procesos de desinfección obligatorios para evitar la propagación de la PPA.
El ministro Espaillat Bencosme ofreció estos detalles durante su participación en el Desayuno de LISTÍN DIARIO, moderado por su director, Miguel Franjul.
Acompañaron al funcionario el viceministro de producción agrícola y mercadeo, Juan Antonio Gómez Williams; la viceministra administrativa y financiera, Herminia Reyes Abreu; el viceministro de asuntos científicos y tecnológicos, Rafael Ortiz Quezada; el director de sanidad vegetal e inocuidad, Emigdio Gómez, y la jefa de gabinete, Larissa Castillo.
El funcionario explicó que la estrategia se enfoca en eliminar el riesgo en pequeñas granjas de patio, donde históricamente ha faltado el cuidado necesario para contener la enfermedad en los cerdos.
Asimismo, mantiene un diálogo abierto con los porcicultores de Moca y El Licey, puntos clave de producción donde la vigilancia es máxima para prevenir cualquier brote.
Reiteró que la gestión actual ha logrado que la presencia de la PPA sea mínima y manejable, manteniendo la estabilidad del mercado.
Este año, la situación en el campo ha sido estable, garantizando el suministro local gracias al esfuerzo de nuestros productores, manifestó.
El objetivo principal ahora es potenciar la productividad agrícola, brindando apoyo directo a los productores para reducir la dependencia de importaciones e impulsar las exportaciones dominicanas.
Impulso a la marca país
Para alcanzar esta meta, el gobierno apuesta por fortalecer los cultivos bandera: el arroz y el plátano, pilares de la seguridad alimentaria, aprovechando las condiciones climáticas y la alta demanda de calidad que tienen nuestros productos en los mercados internacionales.
El mango dominicano también brilla con luz propia, con una exportación récord de 34,902,971 kilogramos, destacándose las variedades keitt y mingolo por su preferencia en el extranjero.
Un momento de conversación amena tras concluir el Desayuno del Listín.
Los datos oficiales confirman que los principales destinos de nuestra fruta tropical son la Unión Europea (47%), Estados Unidos (25%), Reino Unido (21%), Canadá (4%) y otros territorios. Se proyecta un crecimiento de hasta un 10% para finales del 2026.
Además del éxito del mango, resalta el crecimiento en la producción de pollo, papa, cacao, tabaco y el notable desarrollo del sector acuícola.
El ministro de Agricultura destacó además la expansión hacia cultivos no tradicionales con alto potencial exportador, como uvas, arándanos, espárragos y alcachofas, aprovechando la posición geográfica privilegiada de la República Dominicana.























