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El caos en las cárceles de República Dominicana y la crisis por la lentitud judicial siguen siendo los mayores retos para la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correcciones (DGSPC), alertó Roberto Santana. La sobrepoblación carcelaria y la lucha frontal contra la corrupción dentro del sistema son los ejes que definen la actual gestión.
El sistema penitenciario nacional maneja 51 centros con una capacidad instalada para 16,000 internos, pero hoy conviven 25,200 personas. El dato más alarmante es que apenas 9,000 han recibido una condena, mientras que cerca de 16,000 permanecen como presos preventivos, esperando justicia.
Esa lentitud procesal nos tiene las prisiones llenas de personas preventivas a las cuales se les ha pasado su tiempo para ponerlas en libertad, expresó Santana durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio. En el encuentro participaron Jaime Francisco Rodríguez, rector del ISEEPENC, y la doctora Marisol Taveras, encargada de Salud Mental del SNS.
Santana advirtió que muchos internos son inocentes bajo presunción legal, lo que impide implementar planes de rehabilitación efectivos. Además, explicó que una medida de coerción de tres meses puede dilatarse hasta dos años en las celdas.
Esto representa un gasto insostenible en manutención y traslados a los tribunales, ya que cada día se movilizan 500 internos. Esto nos está creando una situación problemática. Estamos gastando la mayor parte del presupuesto en presos preventivos, por decisión de fiscales y jueces, sentenció, calificando el panorama como un abuso del sistema.
Nuevas cárceles
Para mitigar el hacinamiento, el Gobierno impulsa la construcción de nuevos recintos. En los próximos meses entrarán en servicio dos centros en Higüey, uno en San Juan de la Maguana y el cuadrante dos de Las Parras. Además, están en proceso de licitación y adjudicación instalaciones en El Seibo, Azua, Hato Mayor, Neiba, Santiago Rodríguez, Bonao y Cotuí.
Actualmente, 19 centros siguen bajo administración militar o policial y serán transferidos a la DGSPC para garantizar una gestión especializada. El sistema también contempla 5 centros de menores y 5 unidades para mujeres.
Guerra contra la corrupción
Sobre la corrupción, Santana reconoció que libra una batalla dura pero necesaria. No puede haber corrupción en las prisiones y la hemos enfrentado frontalmente, aseguró tras revelar que 52 miembros del personal están bajo investigación o procesos judiciales.
Santana denunció que la corrupción dentro del tejido carcelario es un mal sistémico. Afirmó que nadie tiene autorización para hablar en su nombre ni gestionar favores, rechazando las prácticas de cobro de peajes y sobornos que aún persisten por parte de empleados negligentes.
Dos sistemas penitenciarios
Al explicar por qué aún existen 19 cárceles bajo el modelo tradicional, Santana señaló la falta de voluntad política de gobiernos pasados para concluir un proceso iniciado en 2002 que debió finalizar en 2014. El director reafirmó su compromiso con la reforma penitenciaria como una deuda social pendiente.
El mayor peligro, señaló, sería que intereses oscuros logren frenar el proceso. Yo espero que esos intereses sean derrotados y que el Gobierno mantenga la voluntad para transformar el sistema penitenciario dominicano, concluyó.























