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San Pedro de Macorís.- Decenas de jueces, juezas y servidores judiciales, respaldados por el Ministerio Público y el Colegio de Abogados, paralizaron este jueves las audiencias en el Palacio de Justicia de San Pedro de Macorís. La manifestación busca exigir condiciones laborales dignas para garantizar la calidad del sistema de justicia en República Dominicana.
La jueza de Instrucción, Andrea Corcino Cueto, denunció mediante un manifiesto la crisis que atraviesa el Poder Judicial, destacando la grave falta de personal, salarios insuficientes, carga laboral excesiva, renuncias masivas y el abandono evidente en la infraestructura de los tribunales, además de la falta de seguridad para los magistrados y los usuarios.
El documento advierte que la acumulación de estas carencias ha generado una situación alarmante que pone en riesgo la operatividad de los tribunales en todo el país.
Por su parte, la jueza de la 2da Sala Civil, Gissel Fernández, enfatizó que la falta de personal de apoyo y de nuevos jueces impide brindar un servicio eficiente a la población dominicana.
“Es una situación crítica. Hemos tenido colegas afectados por graves enfermedades, otros han renunciado por la presión insoportable de las condiciones laborales, y muchos se ven obligados a trabajar horas extra en sus hogares, sacrificando tiempo con sus familias para mantener la justicia al día”, expresó la magistrada.
Finalmente, Fernández rechazó la idea de reducir el personal judicial, recalcando que la labor humana del juez es insustituible por máquinas. Calificó de inaceptable la gestión actual y exigió soluciones concretas a los reclamos que mantienen los servidores judiciales desde el 2022 para evitar el colapso del sistema.























