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Decenas de miles de personas participaron este viernes en una masiva movilización de respaldo político para rechazar la imputación de EE. UU. contra el expresidente cubano Raúl Castro, tras la reciente acusación por el derribo de avionetas de una organización opositora hace 30 años.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien asistió a la manifestación, calificó la medida judicial como una estrategia mediática diseñada para justificar una posible agresión militar, asegurando que se trata de un plan impulsado por sectores radicales.
El Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) presentó formalmente cargos en una corte federal de Florida contra Castro, señalándolo como responsable directo de ordenar la operación aérea de 1996 donde fallecieron cuatro personas, incluidos ciudadanos estadounidenses.
Raúl Castro no asistió al evento, pero su familia estuvo presente, destacando la asistencia de su nieto y jefe de seguridad, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, figura clave en las recientes tensiones diplomáticas entre La Habana y Washington.
Al acto también acudieron altos dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC) y figuras históricas de la cúpula revolucionaria, en una clara muestra de unidad frente a la presión internacional.
La contundente respuesta: Nadie lo va a secuestrar
Sobre la reacción de Raúl Castro ante la justicia estadounidense, Mariela Castro, su hija, afirmó que se mantiene tranquilo y firme. Recalcó la postura de su padre ante la amenaza: A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo.
AME4127. LA HABANA (CUBA), 22/05/2026.- Miles de seguidores se concentran en La Habana en un multitudinario acto de apoyo a Raúl Castro, tras la ofensiva judicial lanzada por Estados Unidos que lo etiqueta como prófugo de la justicia. EFE/ Ernesto Mastrascusa
Reiteró que su padre no será objeto de captura bajo ninguna circunstancia. Ni a él ni a nadie, sentenció la parlamentaria, quien además es directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).
Estamos preparados para combatir cualquier amenaza imperialista, añadió Mariela Castro, destacando la resiliencia de la isla frente a las políticas de la Casa Blanca.
Sabemos que mientras exista nuestra revolución, enfrentaremos a un enemigo constante, advirtió.
Tras la imputación, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se refirió al exmandatario cubano como un fugitivo, evitando detallar si existe un plan concreto para ejecutar una orden de arresto.
Respecto al incidente de 1996, el ex espía Gerardo Hernández sostuvo que Estados Unidos pudo evitar las muertes si hubiera atendido las advertencias de Cuba sobre la violación del espacio aéreo.
Hubo numerosas notas diplomáticas denunciando las incursiones de Hermanos al Rescate, recordó Hernández, subrayando la postura cubana sobre la soberanía nacional.
La narrativa oficial en Cuba insiste en que el derribo ocurrió en aguas territoriales, mientras que el relato estadounidense lo tipifica como una violación grave del derecho internacional.
Hernández reiteró que Cuba busca evitar el conflicto, pero mantiene su preparación defensiva ante cualquier escenario de tensión regional.
Esta postura fue reafirmada por el canciller Bruno Rodríguez, quien denunció el recrudecimiento del bloqueo y las sanciones estadounidenses, calificándolas de un ataque directo al bienestar de las familias cubanas.
El caso ha desatado una ola de especulaciones sobre si la administración de Donald Trump intentará una captura forzosa de Raúl Castro, similar a la maniobra ejecutada contra Nicolás Maduro en su momento.























