Ante el pedido del sector empresarial de reabrir el debate sobre la reforma laboral, tras su aprobación en primera lectura en la Cámara de Diputados, legisladores de la comisión especial confirmaron que el diálogo sobre las modificaciones ya concluyó.
Los congresistas fueron tajantes: el proyecto no debe seguir estancado. La pieza legislativa ha generado un intenso debate en el Congreso desde octubre de 2024, cuando fue enviada por el Poder Ejecutivo al Senado.
La postura de los empresarios surge tras alegar que la reforma aprobada no incluye algunos consensos clave logrados durante el diálogo tripartito entre el Gobierno, trabajadores y el sector privado.
El diputado Mélido Mercedes, presidente de la comisión que estudió el proyecto, aseguró que todas las etapas de consultas fueron agotadas antes de presentar el informe favorable ante el pleno de la Cámara de Diputados.
Mercedes detalló que durante meses se escuchó a representantes empresariales, centrales sindicales, expertos del Ministerio de Trabajo y juristas, por lo que el proceso de discusión está cerrado y ahora le corresponde al pleno definir el futuro de la ley.
El legislador enfatizó que el tema de la cesantía está definido y ratificó la decisión de no modificar ese derecho laboral, uno de los puntos de mayor conflicto con el sector empresarial.
Aunque admitió que la pieza podría recibir ajustes en la segunda lectura, Mercedes precisó que la discusión ya está bajo control del pleno y no de su comisión.
Asimismo, destacó que el proyecto incluye un nuevo artículo que impone un plazo máximo de 24 meses a los procesos laborales, aunque dejó la puerta abierta a «leves ajustes» durante la votación final.
La cesantía no se toca
Por su parte, el diputado Rogelio Alfonso Genao (PRSC) defendió la reforma laboral y aseguró que protege los derechos de la clase trabajadora al blindar la cesantía.
Genao fue crítico con el sector empresarial al señalar que no han presentado una alternativa viable a la cesantía y cuestionó que, a pesar de contar con beneficios fiscales, se opongan a mantener conquistas laborales históricas.
El congresista recordó que la cesantía es una garantía económica esencial para los dominicanos ante un desahucio y un pilar fundamental de nuestra cultura laboral.
Voces a favor del consenso
No obstante, la idea de cerrar el diálogo no es unánime.
El diputado Charlie Mariotti (PLD) opinó que las reformas laborales deben ser fruto del consenso real entre todas las partes y advirtió que no debe haber imposiciones de ningún sector.
Mariotti insistió en que el país requiere una legislación laboral moderna, adaptada a la realidad económica actual y a los desafíos de la informalidad, factores ausentes en el Código de Trabajo vigente desde 1992.
Finalmente, defendió que seguir conversando es positivo para el proceso legislativo, abogando por acuerdos que garanticen una relación armoniosa entre empleadores y empleados.






















