Tras el éxito de su actuación en la Super Bowl, la estrella puertorriqueña Bad Bunny inicia este viernes en Barcelona una gira europea histórica que incluye 29 conciertos, consolidándose como el máximo exponente del género urbano a nivel global.
En solo una década, el fenómeno Bad Bunny ha llevado el reguetón y el trap a la cima mundial, rompiendo esquemas al ganar el premio Grammy al álbum del año con un disco totalmente en español, un hito que marca un antes y un después para la música latina.
Su exitoso álbum Debí Tirar Más Fotos fusiona la esencia de los ritmos tradicionales de Puerto Rico, como la salsa y la plena, con un mensaje sociopolítico poderoso sobre la identidad de su isla natal, manteniendo el estilo bailable que lo define.
En Europa, Bad Bunny prepara una puesta en escena espectacular con paradas clave en Barcelona, Lisboa y una serie de diez conciertos masivos en el Estadio Metropolitano de Madrid, epicentro de la comunidad latina en España.
El tour continuará su recorrido por las principales capitales de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, cerrando con broche de oro esta gira internacional en Bruselas, Bélgica, el 22 de julio.
El artista comenzó este trayecto con 30 conciertos icónicos en Puerto Rico, destacando en su escenografía elementos culturales como la caña de azúcar y la icónica representación de la vivienda típica puertorriqueña que tanto ha conectado con sus fans.
Más allá de la música, el conejo malo ha demostrado ser un referente de impacto social, liderando protestas ciudadanas en 2019 y alzando su voz ante los problemas que afectan a su tierra natal y a la comunidad hispana.
Durante su paso por los premios Grammy, Bad Bunny reafirmó su compromiso social, pronunciándose contra las políticas migratorias y defendiendo activamente los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos.
Su gira mundial actual es una apuesta valiente; una decisión deliberada de evitar Estados Unidos para proteger a su público, demostrando que su prioridad absoluta es el bienestar y la seguridad de sus seguidores.
A pesar de las críticas de sectores políticos, Bad Bunny brilló en la Super Bowl con un show memorable que confirmó su estatus como la figura más influyente de la música urbana actual, manteniendo su esencia y orgullo boricua intactos.























