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Cuba no está bajo una revolución, sino bajo el control de GAESA, un Estado dentro del Estado que beneficia únicamente a una élite, declaró el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en un mensaje directo a la población cubana, horas antes del anuncio de cargos contra Raúl Castro.
Rubio apuntó directamente a esta entidad como la principal responsable de la crisis que atraviesa la isla, describiéndola como una estructura que parasita la economía nacional.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que los constantes apagones, la escasez de alimentos, combustible y medicinas no son fruto exclusivo del bloqueo, sino del acaparamiento de riquezas por parte de los dirigentes de GAESA. Según Rubio, es necesario un cambio de régimen para lograr una nueva Cuba, donde cualquier ciudadano tenga la libertad de emprender y poseer sus propios negocios.
El imperio económico del ejército cubano
Detrás de las siglas GAESA se oculta un conglomerado empresarial manejado por las fuerzas armadas. Surgido en la década de 1990 para captar divisas durante el periodo especial, el grupo ha evolucionado hasta controlar sectores estratégicos del país.
Fotografía de archivo de Raúl Castro, expresidente de Cuba. EFE/Alejandro Ernesto
Fundado por Raúl Castro, el emporio abarca hoteles, turismo y una vasta red de tiendas que operan con altos márgenes de beneficio. Expertos señalan que el grupo absorbió empresas estatales clave, gestiona transferencias internacionales y controla gran parte del sistema bancario cubano. Se estima que este holding gestiona hasta el 70 por ciento de la economía de la isla, con una valoración multimillonaria.
Sanciones y el futuro de la isla
En un movimiento para presionar al régimen, la administración estadounidense ha endurecido las sanciones contra la cúpula de GAESA. La detención de figuras clave y el bloqueo financiero buscan debilitar los activos del conglomerado mientras la crisis humanitaria se agudiza.
Cuba ante la incertidumbre de una posible intervención y el colapso económico.
El impacto de estas medidas se suma a la drástica caída en el envío de remesas y la parálisis del sector turístico. Mientras el sistema sigue siendo hermético y opaco, los datos económicos reflejan una contracción severa que afecta principalmente a los cubanos de a pie, quienes enfrentan un panorama cada vez más crítico.























