PEDERNALES.– En una humilde vivienda de esta zona fronteriza, el dolor es indescriptible. La familia de una adolescente de 14 años exige respuestas tras la trágica muerte de la menor, quien días antes grabó un video asegurando que pronto volvería a casa, pero terminó perdiendo la vida en circunstancias que sus parientes califican como un caso oscuro y cruel.
La tragedia tiene de luto a sus familiares, quienes denuncian presuntos maltratos y negligencia mientras la joven estaba bajo custodia en un centro de acogida de Conani, ubicado en El Coquito, San Antonio de Guerra, Santo Domingo.
“Ella estaba feliz porque contaba los días para volver con nosotros”, relata entre lágrimas su tía, Cristina Ester Pimentel, mientras enseña el último video de la adolescente. En las imágenes, la menor se muestra sonriente y entusiasta, comunicándose con sus seres queridos en Pedernales.
Apenas 72 horas después de ese mensaje de esperanza, la familia recibió la devastadora noticia de su fallecimiento.
Familia denuncia posible encubrimiento en caso Conani
Los familiares rechazan rotundamente la versión oficial de las autoridades. Aseguran que la adolescente no tenía motivos para atentar contra su vida y señalan que, por el contrario, mantenía la ilusión de regresar a su hogar tras permanecer meses en el centro, tiempo que aseguran fue mayor al informado inicialmente.
Denuncian que la menor sufría agresiones constantes por parte de otras internas ante la mirada indiferente de los encargados del centro.
“Eso no fue un suicidio, fue un asesinato. La dejaron sola y desprotegida”, denuncian indignados los familiares.
La menor había llegado a un hospital inicialmente por un dolor estomacal, siendo trasladada al centro de Conani sin autorización ni aviso previo a sus familiares, iniciando así un calvario de silencio e incertidumbre.
Vulnerabilidad social y exigencia de justicia
El caso expone la cruda realidad de familias dominicanas en extrema pobreza. Ante las condiciones de salud de la madre, la adolescente había sido enviada a buscar protección, encontrando un destino fatal.
Hoy, la familia sufre el doble castigo de no poder ni siquiera retirar el cuerpo para darle cristiana sepultura. Denuncian trabas burocráticas y la exigencia de pruebas de ADN, a pesar de demostrar su parentesco.
“Solo queremos enterrarla dignamente, es nuestro derecho como familia”, claman ante las autoridades.
El video viral que conmueve a Pedernales
El video de la adolescente sonriente se ha compartido en toda la provincia, convirtiéndose en el símbolo de una lucha por justicia. Las imágenes contrastan cruelmente con el silencio y las dudas que rodean su muerte.
La sociedad dominicana se mantiene atenta a este caso, exigiendo transparencia total y que se determinen las responsabilidades penales de quienes debían garantizar la integridad de la menor en el centro estatal.























