La justicia de Estados Unidos cerró este miércoles el caso por la muerte de Matthew Perry, la inolvidable estrella de Friends. Tras un proceso que mantuvo en vilo a los seguidores de la serie, cinco personas fueron sentenciadas: dos médicos, un intermediario, una traficante conocida como la reina de la ketamina y Kenneth Iwamasa, el asistente personal del actor.
Una jueza federal de Los Ángeles impuso hoy a Iwamasa, de 60 años, una condena de tres años y cinco meses de prisión, además de dos años de libertad condicional.
Este fallo pone punto final al mediático caso tras el fallecimiento de Perry, de 54 años, quien fue hallado sin vida el 28 de octubre de 2023 en el jacuzzi de su residencia debido a una sobredosis de ketamina.
La investigación, liderada por la policía de Los Ángeles y la DEA, destapó una red de tráfico del peligroso analgésico que facilitó al actor el acceso a más de 50 viales, la mitad de ellos suministrados apenas cuatro días antes de su partida.
Aquí los detalles clave de las sentencias que han causado impacto en la opinión pública:
Salvador Plasencia
El médico fue el primero en recibir su condena tras declararse culpable de cuatro cargos por distribución de ketamina, recibiendo una pena de 30 meses de prisión federal.
Además, el profesional perdió su licencia médica y el cierre definitivo de su clínica en una exclusiva zona de Los Ángeles.
La acusación reveló que Plasencia, al saber que quien interpretó a Chandler Bing en Friends buscaba ketamina, se aprovechó de su vulnerabilidad, contactando a otros colegas para surtirse y lucrarse del actor.
Entre las pruebas destaca un mensaje de texto donde preguntaba cínicamente: Me pregunto cuánto pagará este idiota.
El médico incluso instruyó a Iwamasa sobre cómo aplicar las inyecciones de la droga al actor.
Mark Chávez
El doctor Mark Chávez, dueño de una clínica en San Diego, fue el segundo sentenciado.
Recibió una pena de ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicio comunitario tras admitir que obtuvo de forma fraudulenta la sustancia que luego entregó a Plasencia para la red que proveía a Perry.
Jasveen Sangha, la Reina de la Ketamina
La figura central del tráfico y quien recibió la mayor condena de todo el caso: 15 años de cárcel.
La mujer, de 42 años, se declaró culpable de cuatro cargos relacionados con la venta y distribución del estupefaciente.
Los fiscales señalaron que Sangha operaba un negocio de narcotráfico desde su casa en North Hollywood y ha sido vinculada con el fallecimiento de al menos otras dos personas.
A pesar de saber que su producto había causado la muerte de otros clientes, la mujer continuó operando sin remordimientos.
Erik Fleming
El consejero de adicciones actuó como el enlace vital que coordinó la entrega de los viales que derivaron en la tragedia.
Fleming fue condenado a dos años de prisión tras admitir que consiguió la droga de manos de Sangha para entregarla directamente al asistente de Perry.
El asistente, Iwamasa, logró una pena menor a la máxima posible debido a su cooperación total con las autoridades.
Iwamasa fue pieza clave al ser el primer acusado en colaborar y testificar contra el resto de la red criminal.
El hombre admitió haber inyectado ketamina al actor en múltiples ocasiones sin tener formación médica, incluyendo las dosis letales del día en que Perry fue encontrado sin vida.
Este caso ha generado un debate mundial sobre la responsabilidad de los asistentes personales de celebridades, con Iwamasa declarando ante el tribunal que no tuvo la fortaleza para decirle que no a las constantes exigencias de su jefe.























