Lograr un gran pacto nacional por el desarrollo de República Dominicana no es una utopía, sino una necesidad urgente para garantizar el futuro del país, tal como planteó el Conep.
La clase política, los empresarios, los sindicatos y los sectores sociales deben unirse en una estrategia país que impulse el crecimiento económico y fortalezca la institucionalidad, superando los intereses coyunturales.
Ante la compleja situación económica mundial, el Estado dominicano tiene el desafío clave de dejar de lado las diferencias políticas para blindar la economía y asegurar el progreso de todos los ciudadanos.
Celso Juan Marranzini, presidente del Conep, advirtió que el bienestar del país no depende solo del sector privado, sino de una concertación nacional que rompa con la trampa del bajo crecimiento y potencie la competitividad de la economía dominicana.























