Más allá de fortalecer la seguridad nacional, el desmantelamiento de la red de tráfico ilegal de armas de fuego en República Dominicana es un paso clave para frenar la ola de violencia que azota a Haití.
La Policía Nacional informó que, mediante 14 allanamientos simultáneos ejecutados en el Distrito Nacional y diversas provincias en coordinación con el Ministerio Público, fue desarticulada una poderosa estructura criminal dedicada al comercio ilícito de armamento de alto calibre.
Las investigaciones en curso determinarán el alcance real de esta operación, pero todo apunta a que muchas de estas armas automáticas terminaron en manos de las peligrosas bandas que mantienen el terror y el caos en territorio haitiano.
Es alarmante la cantidad de revólveres, pistolas y fusiles que circulan en el país en manos de civiles y delincuentes, cuya procedencia sigue siendo objeto de constantes operativos de inteligencia.
El contundente golpe a esta red criminal, que resultó en varias detenciones, representa un alivio necesario para la seguridad ciudadana y un mensaje claro contra el crimen organizado que busca operar con impunidad en el país.
Es imperativo que el Ministerio Público profundice las investigaciones hasta desmantelar cada eslabón de este negocio ilícito que vulnera la paz, el orden público y la tranquilidad de todos los dominicanos.























