El Día de las Madres llegó este año sumergido en un profundo duelo para Milagros Martínez de Cruz. Donde antes había alegría y unión familiar, hoy solo existe un vacío desgarrador: la ausencia de su hija Nelsy Cruz Martínez, una de las víctimas mortales de la tragedia de la discoteca Jet Set, el suceso que enlutó a la República Dominicana con 236 fallecidos y más de 180 heridos aquel 8 de abril de 2025.
Maestra de profesión y madre dedicada, Milagros confiesa que ninguna prueba en la vida la preparó para superar la muerte de su hija. Desde aquella fatídica noche, la cotidianidad de toda su familia cambió de forma drástica y permanente.
Con el dolor a flor de piel, recuerda su última conversación con Nelsy horas antes de la tragedia. Su hija trabajaba incansablemente en proyectos sociales para la provincia de Monte Cristi, una comunidad a la que entregó su vocación de servicio.
«Fue Dios quien me permitió escuchar su voz por última vez», expresa Milagros al rememorar esa llamada telefónica que hoy es su tesoro más sagrado.
Nelsy vivía dedicada a la gente, viajando constantemente entre Santo Domingo y Monte Cristi para buscar soluciones a los problemas de las familias más necesitadas. Su vida era una gestión constante de ayuda comunitaria.
«Esa fue su vida: servirle a su pueblo», afirma su madre al describir a una mujer solidaria, sin colores políticos, que siempre anteponía el bienestar de los demás.
La ausencia de Nelsy ha dejado una herida abierta en la familia. Su hija de 23 años, estudiante de Diseño de Interiores, ahora está bajo el cuidado de sus abuelos tras perder a su madre en la tragedia del Jet Set.
Milagros valora profundamente el respaldo del Fondo Académico y Cultural Alexandra Grullón, cuyo apoyo ha sido vital para cubrir los gastos universitarios de su nieta en medio de esta crisis emocional y financiera.
Sin embargo, subraya que ningún apoyo económico puede llenar el espacio que dejó su hija. Cada día es una lucha constante, especialmente en fechas especiales como Navidad o el Día de las Madres.
«El año pasado no hubo celebración, solo nos quedó el funeral», recuerda con tristeza sobre aquel día que solía ser de fiesta familiar.
Incluso las tradiciones navideñas se detuvieron. Nelsy era el corazón de las reuniones y, tras su partida, la tristeza ha cambiado para siempre la dinámica del hogar.
«Ya nada será igual, hay un antes y un después», admite. Aunque agradece el apoyo de sus otros hijos y nietos, la felicidad plena parece un recuerdo lejano.
Más allá del luto, Milagros es hoy un símbolo de lucha en el movimiento Justicia para las Víctimas del Jet Set, que busca respuestas por los fallecidos en la tragedia más impactante de los últimos tiempos.
Desde esta plataforma, exige justicia y cuestiona las negligencias estructurales del establecimiento donde perdieron la vida 236 personas.
La educadora sostiene que los responsables conocían los riesgos del local y demanda que el caso sea procesado como homicidio voluntario con dolo eventual, exigiendo un precedente judicial ejemplar para el país.
«No podemos quedarnos de brazos cruzados. Tenemos que luchar por la memoria de nuestros seres queridos», afirma convencida de que la sociedad dominicana merece justicia.
Aunque algunas familias han desistido de las querellas, Milagros es firme en su postura de continuar hasta las últimas consecuencias.
«Si yo no lucho por mi hija, no me lo perdonaría», asegura, viendo en esta batalla legal la forma de honrar el legado de servicio de Nelsy.
Monte Cristi perdió a una servidora pública ejemplar. Muchos ciudadanos aún recuerdan las ayudas y gestiones que Nelsy realizó para mejorar la calidad de vida de las comunidades vulnerables.
Pese al dolor, Milagros sigue firme en los valores de honestidad y trabajo que inculcó a sus hijos, pilares que hoy la mantienen en pie.
Este Día de las Madres no hubo motivos para celebrar. La familia se refugió en la intimidad de un almuerzo compartido, evocando la alegría de quien fue el alma de su hogar.
Entre lágrimas, Milagros Martínez de Cruz envía un mensaje de fe a las madres dominicanas que pasan por un duelo similar: mantenerse unidas a la familia y no desfallecer. Mientras tanto, promete que no descansará hasta que la tragedia del Jet Set obtenga justicia verdadera.























