SANTO DOMINGO.- El director de Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, denunció un grave escándalo en los hospitales públicos del país: operan equipos médicos instalados bajo prácticas ilegales y opacas, algunos con décadas de uso sin contratos transparentes ni auditorías claras.
Pimentel fue contundente al señalar que el abuso de la figura del comodato ha permitido un desorden administrativo en el sistema de salud, advirtiendo que ninguna empresa puede colocar equipos en hospitales estatales sin un proceso de licitación pública que garantice el uso correcto de los fondos públicos.
Es una práctica irregular que debe terminar. Nadie puede llegar a un centro médico e instalar una máquina sin un contrato legal. El Estado debe ser el garante de que cada servicio cumpla con la ley de compras y contrataciones, enfatizó el funcionario.
Pimentel aclaró que, bajo la Ley 47-25, la improvisación no tiene espacio y el Estado está obligado a realizar procesos competitivos que garanticen la eficiencia del gasto en salud, evitando beneficios particulares en el sistema hospitalario.
El titular reveló que el descontrol es tal, que en muchos casos ni siquiera existen registros o documentos que expliquen la procedencia de los equipos ni bajo qué condiciones llegaron a los hospitales del Estado.
Hay equipos en hospitales de los que nadie sabe cómo llegaron ni quién los autorizó, una situación alarmante que compromete la calidad del servicio, advirtió.
Ante este escenario de desorden, Pimentel respaldó al Servicio Nacional de Salud (SNS) en su decisión de iniciar licitaciones urgentes para regularizar el equipamiento médico y limpiar las irregularidades heredadas de años anteriores.
El funcionario ofreció estas declaraciones durante su participación en el programa El Día, por Telesistema, canal 11, donde cuestionó la falta de planificación histórica y la gestión irregular de los recursos en los hospitales de la República Dominicana.























