Washington.— Una nueva vacuna contra la influenza está a un paso de llegar al mercado, tras recibir el respaldo de asesores federales de salud. Se trata de la primera fórmula desarrollada con la revolucionaria tecnología de ARNm, la misma que resultó clave para combatir la pandemia del COVID-19.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) analiza actualmente la nueva inyección de Moderna, bautizada como mFlusiva, especialmente diseñada para proteger a los adultos mayores durante la temporada invernal de gripe.
Moderna solicita la aprobación definitiva para personas de 50 a 64 años, mientras continúa con los protocolos de seguridad necesarios para validar su aplicación en adultos de 65 años en adelante.
La comisión técnica independiente de la FDA revisó los estudios clínicos presentados por Moderna y votó de forma unánime a favor de su uso, al considerar que los beneficios preventivos superan cualquier riesgo. La decisión final será anunciada a principios de agosto.
La influenza sigue siendo una amenaza letal que cobra miles de vidas anualmente, afectando principalmente a los sectores más vulnerables de la población. Aunque existen diversas vacunas disponibles, la innovación tecnológica de esta nueva propuesta marca un antes y un después.
Las vacunas basadas en ARNm —tecnología galardonada con el Premio Nobel— permiten una fabricación mucho más rápida. Esta agilidad es vital frente a la constante mutación del virus de la gripe, permitiendo actualizar las dosis de emergencia con mayor precisión ante nuevas cepas.
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Tener esta tecnología disponible nos coloca en una posición de vanguardia para enfrentar virus emergentes, aseguró la doctora Flor Muñoz-Rivas, destacada asesora de la FDA en el Texas Children’s Hospital.
Durante un estudio clínico con 40,000 personas, la vacuna de Moderna demostró ser un 27% más efectiva reduciendo los casos de gripe en comparación con las opciones convencionales. Además, en adultos mayores, los resultados mostraron una respuesta inmunológica robusta y prometedora.
De recibir luz verde, la farmacéutica planea realizar un seguimiento masivo con 400,000 voluntarios de la tercera edad para comparar la eficacia de esta versión de ARNm frente a los tratamientos antigripales estándar.
La doctora Rituparna Das, representante de Moderna, destacó ante el panel que la capacidad de respuesta rápida de esta tecnología evitará miles de hospitalizaciones, un factor decisivo para el sistema de salud.
Los repuntes de casos graves suelen ocurrir cuando las vacunas actuales no coinciden con la cepa circulante. Esta nueva alternativa busca cerrar esa brecha técnica.
Los expertos de Moderna recordaron que el proceso actual de selección de cepas para las vacunas de otoño comienza en febrero, lo que deja un margen de riesgo si el virus muta drásticamente después de esa fecha, algo que el ARNm podría resolver con mayor celeridad.
ARCHIVO – Un letrero marca la entrada a un edificio de Moderna en Cambridge, Massachusetts, 18 de mayo de 2020. (Foto AP/Bill Sikes, archivo)
Durante la sesión, el doctor Timothy Brennan, revisor de la FDA, mostró apertura para aprobar el uso de esta vacuna antes de la próxima temporada, priorizando la salud pública a pesar de requerir monitoreo continuo en pacientes con condiciones preexistentes.
El camino no ha sido sencillo. A inicios de año, una inusual disputa interna frenó temporalmente la solicitud de Moderna, generando un intenso debate en el sector científico.
El jefe de vacunas de ese momento, el doctor Vinay Prasad, exigió comparativas más estrictas con las vacunas de dosis alta, reflejando el nuevo nivel de vigilancia impuesto por el actual secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
Tras presentar evidencia adicional que respaldaba la rigurosidad de sus pruebas, Moderna logró superar las objeciones y, días después, la FDA retomó formalmente el proceso de revisión de la solicitud.























