Tras un proceso exprés y en dos sesiones consecutivas, el Senado aprobó ayer el polémico proyecto de reforma fiscal y medidas pro crecimiento, una iniciativa del Gobierno que busca recaudar 50,000 millones de pesos en medio de la crisis económica.
La pieza recibió luz verde con el respaldo mayoritario del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, mientras que los senadores de la Fuerza del Pueblo (FP), Omar Fernández y Edward Espiritusanto, marcaron distancia votando en contra.
El uso de la declaratoria de urgencia permitió que el proyecto fuera aprobado en primera y segunda lectura en una misma sesión, esquivando los tiempos legislativos habituales para acelerar su paso por el Congreso.
Con el avance a toda marcha de la iniciativa, que apenas lleva cinco días en el debate legislativo, el foco se traslada ahora a la Cámara de Diputados. Los legisladores de la cámara baja están convocados para hoy a las 10:00 de la mañana, donde el presidente del órgano, Alfredo Pacheco, ha exigido puntualidad para definir el destino de la propuesta tributaria.
Cambios y rechazos en el Senado
Durante la sesión, el senador Omar Fernández presentó dos propuestas de modificación que fueron tumbadas por la mayoría oficialista.
Fernández defendió que la indexación salarial debería beneficiar a quienes ganan hasta 52,000 pesos, criticando que el tope actual de 39,900 pesos es insuficiente. Asimismo, planteó que la eliminación del anticipo, ya aprobada para microempresas, se aplique también a las pequeñas empresas, una petición que no logró consenso.
Por su parte, el senador Antonio Taveras votó a favor, aunque definió la pieza como una reforma fiscal light, señalando que se enfoca en la coyuntura inmediata más que en una solución estructural para la economía dominicana.
Ajustes finales
La bancada oficialista logró incluir algunas modificaciones a través del senador Pedro Catrain.
Entre los cambios destacados, se estableció que el aumento del 30 % al Impuesto sobre la Renta para grandes contribuyentes solo será efectivo durante los años 2026, 2027 y 2028, retomando la tasa anterior a partir de 2029.
Sobre los premios de lotería, se ajustó el artículo 17 para imponer una carga del 15 % a premios entre 200,000 y 600,000 pesos, y un 25 % para aquellos que superen los 600,000 pesos.
El proyecto, a un paso de ser ley, incluye medidas como la eliminación de anticipos a microempresas, amnistía tributaria, la reducción del Impuesto Sobre la Renta por ganancia de capital en inmuebles (de 25 % a 10 %) y la derogación de impuestos específicos. Además, eleva la deducción de gastos educativos al 30 %, exonera el impuesto selectivo al alcohol para medicamentos y aumenta a un 30 % el ISR para grandes empresas, entre otras disposiciones que impactarán el bolsillo de los dominicanos.























