Más allá de su dominante actuación en el primer partido de la final de la NBA, el estelar dominicano Karl-Anthony Towns reveló que durante todo el encuentro sintió una paz sobrenatural, como si una bendición viniera directo desde el cielo.
Tras registrar un doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes en el importante triunfo 105-95 de los Knicks de Nueva York sobre los Spurs de San Antonio, KAT destacó la conexión espiritual que le acompañó, asegurando que su fenecida madre, Jacqueline Cruz, estuvo presente en cada jugada.
“Sentí una calma que no sabía de dónde venía, tuvo que ser la mujer que está allá arriba guiándome”, expresó con emoción el estelar delantero de los Knicks.
Karl Towns junto a sus padres, Karl Towns Sr y Jacqueline Cruz, en sus inicios.
El jugador de ascendencia dominicana confesó que, entre la multitud de la arena, sintió que su madre lo observaba desde las gradas.
“Sentía que la veía allí. Fue un momento divertido, reconfortante y lleno de mucha luz”, manifestó.
Desde el triste fallecimiento de doña Jacqueline el 13 de abril de 2020 por complicaciones del Covid-19, Towns ha dedicado cada uno de sus éxitos a su memoria, siendo este debut en la final de la NBA uno de los momentos más emotivos de su carrera.
Karl Towns y su madre Jaqueline Cruz.
Towns describió que, lejos de la presión habitual de una final, se sintió como un niño disfrutando el juego en las ligas infantiles de fin de semana.
“Me dicen lo intensa que es la presión de la final, pero sentí una presencia reconfortante y amorosa que me permitió disfrutar al máximo”, puntualizó el estelar nacido en Nueva Jersey.
Rendimiento en cancha
Aunque admitió estar algo fuera de ritmo tras los ocho días de descanso de los Knicks, el dominicano destacó su aporte defensivo como factor clave para abrir la serie.
“Estoy molesto porque pude haber tirado mejor, pero me siento muy orgulloso de la intensidad defensiva que traje esta noche”, externó Towns, quien terminó lanzando de 15-7 desde el campo.
Víctor Wembanyama y Karl- Anthony Towns disputan un rebote.
Consideró que el éxito colectivo en defensa fue lo que permitió a Nueva York llevarse la victoria en una noche donde los disparos no fueron efectivos.
“La defensa fue la que nos dio este partido; nuestra ofensiva no apareció, pero el corazón defensivo sí, y por eso iniciamos esta serie con el pie derecho”, concluyó el estelar criollo.
Los Knicks finalizaron el encuentro con un 41 por ciento de efectividad en tiros de campo y un 31 por ciento desde la larga distancia.























