El reciente aumento en el precio del botellón de agua, que subió de RD$60 a RD$70 en el municipio de Barahona, ha desatado una ola de críticas entre los consumidores, quienes aseguran que este golpe al bolsillo agudiza la crisis económica que afecta a las familias dominicanas.
Los ciudadanos califican este incremento como un abuso, destacando que el agua es un producto de primera necesidad, vital para el consumo diario en hogares, oficinas y pequeños negocios de todo el país.
Sin embargo, residentes denunciaron que el costo es todavía más elevado en varios sectores de Barahona, donde el botellón llega a venderse entre RD$75 y RD$80, mientras que el servicio a domicilio alcanza los RD$100 por garrafón.
Esta alza presiona directamente el presupuesto familiar, golpeando con mayor fuerza a los sectores vulnerables que dependen del consumo constante de este servicio para sus necesidades básicas.
“Todo está subiendo de precio y los salarios siguen estancados; muchos no tenemos empleos formales y ahora hasta el agua nos cuesta más”, lamentó una ama de casa al ser consultada sobre la difícil situación.
La población advierte que este ajuste se suma a la carestía de la canasta básica familiar, reduciendo drásticamente el poder adquisitivo de los dominicanos ante una inflación que no da tregua.
Hasta el momento, las embotelladoras de agua no han ofrecido una versión oficial sobre el aumento. No obstante, ha trascendido que los empresarios justifican la medida alegando el incremento en los costos de operación y el alto precio de los combustibles.
Ante este panorama, la ciudadanía exige la intervención inmediata de Pro Consumidor y las autoridades competentes para detener la especulación con los artículos de primera necesidad que mantiene en zozobra a la población.























