Un contundente respaldo de diversos sectores ha recibido la iniciativa de Listín Diario para impulsar diálogos ciudadanos que garanticen una convivencia pacífica y respetuosa en República Dominicana. El objetivo central es transformar la cultura de intolerancia que alimenta la inseguridad y la violencia en los barrios y comunidades vulnerables del país.
La propuesta, planteada en el editorial “Diálogos para la convivencia barrial”, fue respaldada por la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), el exfiscal del Distrito Nacional, José Manuel Hernández Peguero, además de destacados líderes religiosos y sociales.
Entre los firmantes del apoyo figuran el presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), pastor Feliciano Lancen Custodio; el presidente de la Fundación Equidad y Justicia Social (FEJUS), Fidel Lorenzo; y el director de la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), Alexis Rafael Peña, entre otras personalidades.
Pacto por la paz social
Entrevistados por separado, Servio Tulio Castaños Guzmán, vicepresidente ejecutivo de la FINJUS, y el exfiscal José Manuel Hernández Peguero, destacaron la urgencia de crear estos espacios de mediación para frenar el clima de tensión actual.
Ambos expertos coincidieron en que la participación activa de los ciudadanos es la pieza clave que falta para blindar los sectores más afectados por el auge delictivo.
Calificaron como una medida urgente y necesaria retomar las fiscalías barriales y las oficinas de convivencia vecinal para rescatar la paz frente a la creciente crisis de intolerancia.
FINJUS
Fiestas populares.
Para Castaños Guzmán, la propuesta del director de Listín Diario, Miguel Franjul, es un aporte vital que reconoce que la seguridad ciudadana es un compromiso compartido, no solo del Gobierno.
El jurista advirtió que problemas como el ruido excesivo, la contaminación sónica y la violencia cotidiana requieren de un pacto nacional.
«El Estado, por sí solo, no podrá resolver la situación. Lo vemos diariamente en las calles, familias y en todos los barrios del país», señaló.
Resaltó que es indispensable involucrar al Poder Judicial, al Ministerio Público mediante fiscalías barriales, al sector educativo, a las iglesias y fortalecer las Mesas de Seguridad, Ciudadanía y Género en los ayuntamientos.
Castaños Guzmán mostró preocupación por el aumento de la violencia en entornos educativos y el tránsito: «Cuando vemos niños armados en escuelas y una violencia extrema en las vías, entendemos que estamos ante una grave crisis social».
Para la FINJUS, el deterioro del núcleo familiar es un factor que se amplifica en las redes sociales, provocando una escalada de conflictos evitables.
Estos incidentes no son aislados, sino síntomas de un tejido social que requiere atención inmediata para evitar más tragedias.
«Es momento de corresponsabilidad. No podemos postergar más una solución integral a esta problemática», concluyó.
FINJUS ratificó que pone a disposición toda su capacidad técnica para colaborar en este llamado a la convivencia pacífica.
Retomar el éxito del modelo barrial
El exfiscal Hernández Peguero recordó la efectividad del modelo de gestión comunitaria implementado hace años, donde el fiscal actuaba como un facilitador y aliado del ciudadano.
Lamentó el descuido actual de las infraestructuras de conciliación y la falta de seguimiento del Ministerio Público a los casos de mediación.
Indicó que programas que contaron con apoyo internacional (USAID/INTEC) han perdido fuerza, dejando a los barrios sin mecanismos efectivos para resolver conflictos menores antes de que escalen.
«Necesitamos recuperar el vínculo entre las autoridades y los líderes comunitarios, juntas de vecinos e iglesias», afirmó.
Recordó que el éxito de los Voluntarios de Apoyo fue clave para pacificar sectores, una estrategia que debería replicarse hoy.
Líderes religiosos: un llamado urgente
La sociedad dominicana ha expresado su consternación ante la ola de violencia reciente, motivando a líderes religiosos y sociales a promover una cooperación nacional por la paz.
Los líderes enfatizaron la necesidad de espacios de orientación ciudadana que impulsen valores, respeto y una cultura de paz genuina en los sectores más vulnerables.
CODUE y la alerta nacional
El pastor Feliciano Lancen Custodio, presidente del CODUE, advirtió que la inseguridad en los barrios amenaza la estabilidad democrática y la inversión extranjera.
«Nos estamos convirtiendo en un estado violento y eso es peligroso. Apoyamos este llamado porque urge encontrar el origen del conflicto», manifestó.
Llamó a la ciudadanía a involucrarse activamente en la solución para dejar de ser solo una cifra más en las estadísticas de criminalidad.
FEJUS y la cultura de paz
Fidel Lorenzo, de FEJUS, subrayó que aún existe esperanza si se articulan espacios democráticos para fomentar el respeto y la dignidad humana.
«Si enseñamos a la gente a escuchar y a dialogar, podemos transformar las cifras de violencia actuales», aseguró.
Destacó que la falta de empatía es la principal causa de enfrentamientos y llamó a respetar la convivencia sin afectar los derechos de terceros.
Codonbosco: 25 años de experiencia
Alexis Rafael Peña, director de Codonbosco, resaltó su trayectoria de más de dos décadas trabajando la resolución alternativa de conflictos en comunidades como María Auxiliadora y Mejoramiento Social.
«Hemos comprobado que, cuando el diálogo es la herramienta principal, es posible concertar y vivir en paz, incluso en los entornos más difíciles», puntualizó.
La propuesta de Listín Diario es vista por los líderes sociales como la chispa necesaria para retomar la mediación comunitaria y erradicar las conductas violentas mediante la cultura de paz.























