Santo Domingo.- Reducen muy poca masa muscular y son menos las complicaciones de las que se dice. Son sólo dos revelaciones de tres estudios sobre el uso de medicamentos GLP-1 presentados en el Congreso Europeo de Obesidad, realizado recientemente con presencia de especialistas de República Dominicana y 70 países.
Tres investigaciones clave marcan un antes y un después en el uso de fármacos GLP-1 (como semaglutida y tirzepatida) para bajar de peso, desmontando mitos sobre la pérdida de músculo y aclarando que la obesidad infantil es un problema de salud urgente que no se debe ignorar.
Un estudio liderado por el profesor John Wilding, de la Universidad de Liverpool, confirmó que a mayor pérdida de peso, menor es el riesgo de sufrir artrosis, enfermedad renal, apnea del sueño e insuficiencia cardiaca. Se demostró que incluso perder poco peso es significativamente mejor que mantenerse igual o ganar masa corporal.
El análisis, realizado en más de 100 mil pacientes con obesidad y diabetes entre 2021 y 2024, cambia el enfoque clínico: el objetivo ya no es solo alcanzar un número en la báscula, sino maximizar la pérdida que el paciente tolere para proteger su salud cardiovascular y metabólica.
Sobre el temor a perder músculo, una investigación presentada por la doctora Emilia Frohner de la Universidad de Viena trae tranquilidad: los GLP-1 preservan la masa muscular. Tras analizar a pacientes mediante bioimpedancia, se comprobó que entre el 80 y 85 por ciento del peso perdido es grasa, manteniendo la masa muscular estable.
Este hallazgo es vital para los pacientes dominicanos que buscan tratamientos efectivos, ya que confirma que bajar de peso con estos fármacos es saludable y ayuda a prevenir la sarcopenia, permitiendo diseñar programas de ejercicio más seguros y eficaces.
Un tercer estudio puso el foco en la obesidad infantil, advirtiendo que la grasa pancreática en niños predice un alto riesgo cardiometabólico. El equipo pediátrico del congreso alertó que los menores con mayor grasa en el páncreas presentan mayor resistencia a la insulina, presión arterial alta y riesgo de enfermedades crónicas desde temprana edad.
El mayor impacto clínico de este hallazgo es la creación de nuevas herramientas de imagen para identificar a los niños que requieren intervención intensiva inmediata, desplazando el foco hacia la prevención temprana de diabetes tipo 2 y complicaciones cardíacas en la vida adulta.
Contexto
El Congreso Europeo de Obesidad (ECO) reunió a más de 3 mil profesionales de la salud, incluyendo endocrinólogos, nutricionistas e investigadores. La delegación dominicana, encabezada por la doctora Gissele Escaño, presidenta de la Asociación Dominicana para el Estudio de la Obesidad, participó activamente en estas jornadas que definen el futuro del tratamiento contra el sobrepeso a nivel global.























