Santo Domingo.- Mientras miles de dominicanos siguen sintiéndose bien y sin síntomas, una de las enfermedades más peligrosas para la población masculina avanza en silencio: el cáncer de próstata.
Este es el tumor más frecuente en hombres en República Dominicana y el mundo, pero sigue siendo detectado en etapas tardías por falta de chequeos médicos a tiempo.
Para la doctora Ámbar Massiel Medina Polanco, uróloga de Cemdoe, el mayor problema no es la enfermedad, sino la resistencia de muchos pacientes a ir al médico antes de que sea demasiado tarde.
“Lo que más preocupa no es el cáncer en sí, sino cuándo se diagnostica. Muchos llegan cuando ya es una duda tardía o por un hallazgo casual en una revisión de rutina”, explica la especialista.
Estadísticas en RD: El cáncer de próstata ya supera al de mama
Datos del Instituto Nacional del Cáncer (Incart) revelan una realidad alarmante: entre 2023 y 2025 se diagnosticaron 703 casos de cáncer de próstata, superando los 406 casos de cáncer de mama registrados en el mismo periodo. Solo en 2024, se reportaron 339 nuevos diagnósticos.
A diferencia de otras afecciones, el cáncer de próstata es un enemigo silencioso que no duele ni da señales en sus etapas iniciales.
Organismos como la OMS confirman que gran parte de los casos exitosos se detectan en chequeos preventivos, mucho antes de que el paciente sienta molestias.
La doctora Medina advierte que no tener síntomas no significa estar sano.
“Muchos hombres creen que si no tienen molestias, no hay problema. En urología sabemos que la ausencia de síntomas no descarta la presencia del cáncer”, afirma.
El miedo: la principal barrera en la cultura dominicana
Aunque la medicina ha avanzado, persisten tabúes y barreras culturales que frenan la prevención.
El miedo al examen físico y la ansiedad ante un posible diagnóstico siguen provocando que muchos hombres pospongan indefinidamente sus evaluaciones.
La especialista insiste en que este silencio prolongado define el futuro del paciente.
“Hablar de salud prostática todavía causa incomodidad, pero romper ese silencio es lo que separa un diagnóstico curable de uno complicado”, sostiene.

¿Quiénes están en mayor riesgo?
La edad es el factor principal: el riesgo aumenta drásticamente después de los 50 años.
Sin embargo, los antecedentes familiares, la ascendencia afrodescendiente y el estilo de vida son puntos clave para evaluar cada caso.
Se recomienda que los hombres con historial familiar de cáncer de próstata comiencen sus evaluaciones entre los 40 y 45 años.
La detección temprana salva vidas
La doctora Medina destaca que detectar este cáncer a tiempo cambia el pronóstico por completo.
Las probabilidades de curación son muy altas si se identifica en etapas iniciales mediante el examen urológico y la prueba de antígeno prostático específico (PSA).
“El riesgo no se siente, se evalúa. Por eso los chequeos preventivos son innegociables”, enfatiza la uróloga.
Hábitos que protegen tu salud
Aunque no todo es prevenible, la ciencia es clara: mantener un peso saludable, ejercitarse y comer equilibrado ayuda a reducir riesgos.
La obesidad, específicamente, ha sido vinculada con formas más agresivas de esta enfermedad.
“Debemos entender que nuestro organismo refleja los cuidados que le damos a diario”, explica la experta.
Tratamientos modernos y menos invasivos
Hoy en día, el abordaje es totalmente personalizado: desde vigilancia activa hasta cirugías con técnicas mínimamente invasivas.
Estas innovaciones permiten menos dolor, recuperación más rápida y una mejor calidad de vida para el paciente.
No esperes a sentir algo
Para la doctora Ámbar Medina, el mensaje final es claro: gran parte de las complicaciones se evitan con una detección temprana.
“Postergar tu chequeo por vergüenza puede costar caro. Una visita a tiempo significa tratamientos más sencillos y, sobre todo, una oportunidad de vida”, concluye.























