El Gobierno dominicano anunció que someterá al Congreso una serie de reformas fiscales para recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones, buscando blindar la economía nacional frente a la crisis internacional.
El ministro de Hacienda, Magín Díaz, explicó que la propuesta se divide en cuatro ejes: crecimiento económico, simplificación tributaria, combate frontal a la evasión y consolidación fiscal para proteger el bolsillo de los dominicanos.
República Dominicana ha demostrado que puede liderar el crecimiento en la región. El reto actual es asegurar la estabilidad macroeconómica y garantizar mejores oportunidades para las próximas generaciones, afirmó Díaz en el comunicado oficial.
La arquitectura del proyecto destaca por una premisa clave: no se tocará el ITBIS, no se alterarán los impuestos a combustibles, alcoholes ni telecomunicaciones, y se protegerá a las Mipymes de nuevas cargas impositivas.
La medida principal para la consolidación fiscal es una sobretasa temporal de tres puntos al ISR empresarial, aplicada exclusivamente a los grandes contribuyentes con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. Este grupo representa menos del 0.8% del total de las 140,000 empresas declarantes.
Entre los ajustes figuran el aumento del impuesto a cheques y transferencias de 0.15% a 0.20%, nuevos gravámenes a vapeadores, mayor tributación a casinos y juegos de azar, además de un incremento de diez dólares en el impuesto a los pasajes aéreos.
Para frenar la evasión, el plan habilita la percepción del ITBIS en Aduanas para informales, amplía retenciones en sectores difíciles de fiscalizar, implementa trazabilidad tecnológica en bebidas y cigarrillos, y otorga a Hacienda poder de veto sobre leyes de incentivos para evitar privilegios injustificados.
Otras medidas clave para la clase media y empresas
En beneficio de los ciudadanos, el proyecto ajusta por inflación el mínimo exento del ISR personal, subiéndolo de RD$34,685 a RD$39,900, un alivio esperado para los trabajadores formales.
El Gobierno detalló que este nuevo techo salarial busca cubrir el costo de la canasta básica familiar del segundo quintil de ingreso.
Asimismo, se incrementa la deducción por gastos educativos del 25% al 30%, llegando al 50% en casos de personas con discapacidad o condiciones del neurodesarrollo. Estos beneficios entrarán en vigor en enero de 2027.
Para las microempresas, que son el 78% del tejido empresarial dominicano, se eliminan los anticipos del ISR. Las pequeñas empresas simplificarán su calendario a tres pagos anuales, mientras que el sector agropecuario quedará totalmente exento de anticipos e impuesto a los activos.
El proyecto también elimina trabas burocráticas y leyes obsoletas que dificultaban la competitividad, suprimiendo impuestos a la constitución de empresas y al selectivo a los seguros de vida para fomentar la formalización.
El ministro enfatizó que la prioridad es optimizar el gasto público, comprimir gastos no esenciales y preservar las funciones críticas del Estado, destacando que el gasto de capital ha mantenido una trayectoria ascendente.
Gracias al cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal, el país ha logrado colocar deuda pública con tasas competitivas comparables a economías con grado de inversión, fortaleciendo la confianza de los mercados internacionales en la gestión dominicana.























