El secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Johnny Pujols, calificó este lunes como un «show mediático» y un falso plan de austeridad la propuesta del Gobierno de recortar el financiamiento a los partidos políticos. Según el dirigente opositor, esta medida apenas representa menos del 2 % de los recursos necesarios para enfrentar la actual crisis económica en República Dominicana.
Durante la rueda de prensa semanal del PLD, Pujols cuestionó que el Ejecutivo busque soluciones superficiales cuando, ante la crisis internacional, el propio Gobierno admitió necesitar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos. Para el secretario general, este recorte es una cortina de humo para desviar la atención sobre el descontrolado gasto público.
Recordó que la ley establece que, en años no electorales, los partidos deben recibir el 0.25 % de los ingresos nacionales para garantizar la democracia. Sin embargo, denunció que desde 2022 el Gobierno ha recortado esta partida a la mitad, bajo el argumento de una excepcionalidad que se ha vuelto permanente.
El impacto en la democracia
Pujols advirtió que un nuevo recorte llevaría la asignación a un 0.0625 %, apenas una cuarta parte de lo que dicta la normativa vigente. El dirigente señaló que esta maniobra busca asfixiar la capacidad operativa de la oposición y advirtió que la falta de recursos estatales obliga a los partidos a depender del sector privado, lo que aumenta el riesgo de financiamientos irregulares y distorsiona la competencia electoral.
Propuesta alternativa del PLD
El dirigente opositor aclaró que el PLD no se opone al ahorro, pero exige una austeridad real y no simbólica. En ese sentido, presentó ocho acciones concretas que tendrían un impacto fiscal 400 veces mayor al presupuesto de los partidos:
Entre las propuestas destacan la reducción de la nómina pública improductiva, la publicación detallada de salarios y contratos, la suspensión de compras de emergencia y la eliminación de gastos en entretenimiento y cable en instituciones estatales. Asimismo, propuso reducir en un 50 % los gastos de representación y dietas de funcionarios, suspender las pensiones especiales, auditar el contrato de Aerodom y bajar drásticamente las pérdidas eléctricas en 18 meses.
Pujols concluyó cuestionando al Gobierno sobre por qué insisten en medidas «cosméticas» cuando existen opciones contundentes para sanear las finanzas del Estado sin sacrificar la institucionalidad democrática del país.























