Representantes de siete importantes productores de petróleo de la OPEP+, reunidos este domingo de forma telemática, anunciaron que la producción de la alianza será aumentada en 188.000 barriles diarios (bd) a partir de junio, una noticia que impacta directamente en la economía global.
En un comunicado, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, entre ellos Rusia, recuerdan que este ajuste voluntario se agrega a la subida del bombeo anunciada en abril pasado (206.000 bd), lo que reafirma su compromiso con la estabilidad del mercado energético mundial.
Los siete países que lideran este movimiento son Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia (todos de la OPEP), así como Rusia, Omán y Kazajistán, claves para el suministro global.
Los países seguirán supervisando y evaluando de cerca las condiciones del mercado y, en sus esfuerzos continuos por apoyar la estabilidad del mismo, señala la nota oficial.
La subida anunciada hoy es en teoría, ya que los productores del Golfo Pérsico enfrentan dificultades para exportar su crudo debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, epicentro de la crisis geopolítica por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
La próxima reunión clave fue fijada para el próximo 7 de junio, coincidiendo con el Comité Ministerial de Monitoreo Conjunto (JMMS) de la OPEP+.
Este es el tercer aumento consecutivo en la producción este año, anunciado justo tras la salida estratégica de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y la alianza.
En las dos reuniones anteriores se pactaron subidas de 206.000 barriles diarios, por lo que el ajuste actual parece ser el mismo, descontando solo la participación de los EAU en el mercado.
Debido a la tensión por la guerra de Irán y el caos en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 por ciento del crudo mundial, la producción acumulada de la OPEP registró una caída del 27,5 por ciento en marzo.
Solo unos pocos miembros de la OPEP, principalmente Arabia Saudí, mantienen la capacidad de reserva necesaria para incrementar la producción ante la volatilidad de los precios.
Los Emiratos, tras años de disputa por las cuotas, proyectan aumentar su bombeo de 3,4 millones a 5 millones de barriles diarios una vez que la crisis en el golfo encuentre una solución definitiva.
A diferencia de otras naciones petroleras, la economía de los EAU busca diversificarse, dependiendo cada vez menos de los ingresos directos del barril.
Los precios del crudo escalaron esta semana hasta máximos de cuatro años, reflejando el nerviosismo de los mercados ante la falta de un acuerdo diplomático entre Irán y Estados Unidos.
Expertos advierten que el riesgo de cortes en el suministro de petróleo y derivados, como el queroseno, podría disparar la inflación, afectando el costo de vida y los precios de los combustibles a nivel internacional.























