![]()
Nairobi, 4 may (EFE).- Alerta máxima por un mortal brote de hantavirus en un crucero de lujo que partió de Argentina. La embarcación se encuentra actualmente bloqueada frente a las costas de Cabo Verde tras registrarse tres fallecimientos a bordo, ante la negativa de las autoridades locales de permitir el desembarco de los pasajeros contagiados, confirmó la naviera responsable del navío.
«Durante este viaje, tres pasajeros han perdido la vida. Además, un pasajero permanece en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos de Johannesburgo y otros dos miembros de la tripulación requieren atención médica urgente y urgente evacuación», informó anoche la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions.
A pesar de la gravedad de la crisis sanitaria, hasta las 21.00 GMT del domingo «las autoridades de Cabo Verde no han autorizado el desembarco de los enfermos ni permitido la realización de pruebas diagnósticas cruciales», denunció la compañía tras la inspección inicial de los funcionarios locales en el navío.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este domingo que al menos seis personas han sido alcanzadas por este peligroso brote de hantavirus -tres fallecidos y tres enfermos-, aunque hasta el momento solo se ha confirmado el patógeno mediante pruebas de laboratorio en el paciente internado en Sudáfrica.
Aunque los detalles no fueron revelados oficialmente, el Departamento de Salud de Sudáfrica confirmó que la primera víctima, un hombre, falleció en la isla de Santa Helena, mientras que su esposa murió en Johannesburgo cuando intentaba regresar a los Países Bajos. El cuerpo de la tercera víctima permanece aún dentro del barco.
Repatriación urgente de enfermos y víctimas fatales
Oceanwide Expeditions asegura que las autoridades neerlandesas han tomado las riendas para gestionar la repatriación de los afectados. «Estamos coordinando el traslado de los dos pacientes con síntomas críticos y la repatriación del cuerpo del fallecido junto a un acompañante», señaló la naviera en un comunicado de emergencia.
Todo el operativo de rescate está ahora a merced de la burocracia de las autoridades del país africano.
«Nuestra prioridad absoluta es garantizar atención médica inmediata para los contagiados y preservar la salud de los pasajeros y la tripulación que aún permanecen a bordo», insistió la empresa ante el complejo escenario sanitario.
La OMS continúa con investigaciones epidemiológicas exhaustivas y la secuenciación genética del virus para entender cómo se está propagando esta enfermedad en un entorno confinado mientras se brinda seguimiento médico constante.
El MV Hondius, un buque de expedición polar con capacidad para 170 pasajeros y 57 tripulantes, permanece como el epicentro de esta tragedia sanitaria. El viaje había comenzado el pasado 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina.
El hantavirus es una patología grave que suele transmitirse por contacto con roedores, pero este caso bajo investigación en el buque mantiene en vilo a las autoridades internacionales por la posibilidad, aunque poco frecuente, de transmisión entre personas.























