Senadores en EE. UU. lanzaron este martes una fuerte ofensiva para bloquear un concierto de Kanye West en Florida tras sus polémicos comentarios antisemitas, sumándose a las restricciones que ya enfrenta en Europa y Australia.
La campaña, liderada por el senador republicano Rick Scott en Change.org, presiona a la Autoridad de Deportes de Tampa para cancelar los eventos del rapero, ahora conocido como Ye, previstos para el 26 y 28 de junio en el Raymond James Stadium, un recinto que recibe fondos públicos.
«No hay espacio para el antisemitismo en Florida, menos aún a costa del dinero de los contribuyentes. Kanye West es un antisemita confeso que ha calumniado a la comunidad judía, alabado a Adolf Hitler, se ha declarado nazi y ha comercializado artículos con esvásticas», denunció Scott en el documento oficial.
El legislador destacó que Florida posee la tercera población judía más grande de Estados Unidos, con aproximadamente 760,000 personas, según datos de la Jewish Virtual Library.
La solicitud cuenta con el respaldo de la fiscal general de Florida, Ashley Moody, así como de Leo Terrell, jefe del grupo de trabajo contra el antisemitismo del Departamento de Justicia (DOJ), y el apoyo clave del Museo del Holocausto de Florida.
«En medio de un aumento histórico en ataques contra estadounidenses judíos, ¿fue responsable contratar a un artista que recientemente elogió a Hitler y promovió simbología nazi? La Autoridad Deportiva de Tampa debe dar explicaciones», cuestionó Moody durante una conferencia de prensa.
El rapero de 48 años ha generado un escándalo global por sus publicaciones en redes sociales y letras de canciones como ‘Heil Hitler’, además de su historial de mercadería ofensiva y declaraciones públicas autodeclarándose seguidor del nazismo.
Tras las críticas, el artista justificó su comportamiento alegando problemas de salud mental y episodios bipolares, ofreciendo disculpas públicas que no han sido suficientes para frenar el rechazo internacional.
La ola de cancelaciones contra West ha cobrado fuerza en países como Polonia, Francia y Suiza, mientras que naciones como el Reino Unido y Australia le han prohibido el ingreso a su territorio debido a la gravedad de sus posturas.























