El icónico East Village neoyorquino se apoderó del Palacio de Bellas Artes durante las noches del 1, 2 y 3 de mayo con la vibrante adaptación dominicana de Rent, el legendario musical que ha marcado generaciones al retratar la lucha, el amor y la resiliencia en Nueva York.
Bajo la magistral dirección de Waddys Jáquez y la impecable producción de JaviKarla Producciones, el montaje fue un fenómeno total de taquilla, logrando un sold out consecutivo que obligó a abrir una función extra este viernes 8 de mayo en Santo Domingo.
La puesta en escena capturó con maestría la rebeldía del clásico de Jonathan Larson. Entre una explosión de color, ritmo y energía, el elenco logró transmitir una carga emocional profunda que conectó de inmediato con el público dominicano.
Desde su debut en Broadway, Rent ha sido un referente sobre el amor, la identidad y la amistad. Esta versión local brilló con sus temas icónicos adaptados al español, destacando piezas inolvidables como Tiempos de amor (Seasons of Love), Alquiler (Rent), Saldré esta noche (Out Tonight), Sin ti (Without You) y la infaltable La Vie Bohème.
El despliegue actoral fue de alto nivel. Héctor Aníbal destacó con una interpretación visceral de Roger, transmitiendo a la perfección el tormento de un músico que busca dejar su legado mientras lucha contra sus fantasmas personales y una historia inconclusa con Mimi.
Javier Grullón brilló en la piel de Mark, el cineasta que documenta el caos de un grupo de amigos que enfrentan el miedo constante al desalojo, orquestado por el imponente Benny, interpretado por Nico Clínico.
Sin lugar a dudas, quien se robó el corazón de la audiencia fue Guille Martín. Con un despliegue de carisma y sensibilidad, su interpretación de Angel se convirtió en uno de los puntos más altos y memorables de la noche.
Esta actuación se complementó con la fuerza escénica de Tony Almont en su rol de Tom Collins. Juntos, lograron una química inigualable que arrancó tanto ovaciones como momentos de profunda ternura entre los espectadores.
Karla Fatule entregó una Mimi auténtica y desgarradora. La intensidad subió de nivel cuando Techy Fatule se adueñó del escenario con su carisma como Maureen, mientras Joanne, respaldada por la potencia vocal de Laura Rivera, completaron un clímax dramático cargado de impacto.
El clímax de la obra mantuvo al teatro en un silencio absoluto. El momento en que Roger dedica su balada, Tus ojos, a una Mimi que desafía al destino tras una visión de Angel, fue una descarga emocional que dejó a la audiencia al borde de las lágrimas.
Rent se despidió de su primer ciclo dejando una huella imborrable. Al proyectarse el documental de Mark como cierre, el elenco y el público celebraron un mensaje que resuena con fuerza en la capital dominicana: No hay más que el hoy.























