El género urbano es dominado por los nuestros, y este sábado el Benito ha dejado un concierto histórico y lleno de sabor en Madrid, que se convirtió en el punto de encuentro de toda la comunidad latina, en el inicio de la gira de Bad Bunny con Myke Towers como invitado especial.
Las primeras 64,000 personas de las 640,000 que vibrarán en estos diez shows en el estadio Metropolitano de la capital española disfrutaron de la descarga de energía del ‘Debí tirar más fotos’, el álbum que ha roto todos los récords y que sigue demostrando por qué la música en español domina el mundo.
«Mi primera noche en Madrid en mucho tiempo y quiero disfrutarla al máximo con ustedes. ¡Si ustedes se van de aquí sin haber perreado no pueden decir que han venido a un concierto de Bad Bunny y yo quiero ver a Madrid perreando!», proclamó el ídolo puertorriqueño en uno de los momentos más épicos de la noche.
Seis años pasaron desde la última visita del «Conejo Malo», un tiempo en el que se ha convertido en una figura tan determinante de la cultura global que, cuando se hable de la música de esta década, su nombre estará al nivel de leyendas como Michael Jackson o Nirvana.
La vibra se sentía desde la entrada al recinto con un público diverso, desde jóvenes hasta fans de todas las generaciones, unidos por el artista que marca la pauta actual. Muchos lucían la pava, el sombrero de paja típico de los campesinos boricuas que Benito popularizó en el mundo entero tras su actuación en la Super Bowl.
A las ocho de la tarde, bajo el sol de Madrid, el público estalló en una sola voz invocando al artista con los versos de ‘La mudanza’: «Benito, hijo de Benito, le decían Tito».
Ahí apareció la estrella en el centro de la pista con un traje beige impecable, gafas translúcidas y una sonrisa que desató la locura colectiva de un estadio gritando a coro «¡Benito, Benito!», dando inicio a un show de casi tres horas cargado de más de treinta éxitos.
Aunque recorrió su trayectoria, el protagonismo recayó en ‘Debí tirar más fotos’, una exploración profunda de las raíces musicales frente a la globalización, integrando conjuntos tradicionales puertorriqueños como Chuwi o Los Sobrinos, manteniendo la esencia latina intacta.
A 40 años de que la salsa conquistara España, el boricua ha logrado que las nuevas generaciones conecten con la música urbana y las raíces caribeñas, los metales, los timbales y las maracas que definen nuestro sonido tropical.
En el inicio del show con temas como ‘La mudanza’, ‘Callaíta’ o ‘Weltita’, destacó la interpretación de ‘Baile inolvidable’. El momento visual fue de otro nivel, con el artista rodeado por una quincena de músicos que hicieron retumbar el Metropolitano con ‘Nuevayol’ y decenas de bailarines en escena.
«Este show se trata de disfrutar las cosas pequeñas de la vida como cantar, bailar, sudar, reír y pasarlo bien. Ustedes son los únicos con el poder de convertir esto en un día mágico. ¡Madrid, canta y ama sin miedo!», resumió el artista.
Personalidades como Ana de Armas, Ester Expósito, integrantes de Rawayana y figuras del fútbol, disfrutaron el concierto desde la icónica «casita», el escenario alternativo que se ha robado el show en toda esta gira.
Es en esa estructura donde el perreo intenso tomó el control con éxitos como ‘Si veo a tu mamá’, ‘Bichiyal’, ‘Safaera’ y ‘Tití me preguntó’, además de la sorpresa de la noche: la interpretación de ‘Adivino’ junto a Myke Towers.
También allí, Los pleneros de la cresta dieron vida a ‘Ábreme paso’, recordando a esas «voces silenciadas» que, gracias al éxito de Bad Bunny, hoy resuenan en todo el planeta.
El momento más emotivo ocurrió cuando dedicó espacio a sus fans, terminando con un abrazo inolvidable a un seguidor que pudo gritar frente a todos: «¡Acho, PR es otra cosa!».
Pese a algunos detalles técnicos con el audio del estadio, los miles de fieles corearon cada palabra como si fuera un himno, demostrando que la conexión de Bad Bunny con su gente es inquebrantable.
El cierre fue magistral con temas como ‘Ojitos lindos’, ‘La canción’ y el explosivo ‘Dákiti’. Entre el fuego de ‘El apagón’ y la energía de ‘DtMF’, muchos fans salieron convencidos de que este ha sido, posiblemente, el mejor concierto que ha pisado el Metropolitano.























