Nueva York.- El Museo de la Ciudad de Nueva York presenta una joya histórica: un mural vibrante de Abram Champanier, donde el artista transporta la magia de Alicia en el País de las Maravillas a un escenario neoyorquino, una obra creada originalmente para brindar esperanza a niños hospitalizados.
Champanier (1896-1960) pintó esta serie de dieciséis paneles para la sala de pediatría del Hospital Gouverneur, en Manhattan, entre 1938 y 1940, bajo el auspicio del histórico programa de arte de la Administración de Progreso de Obras (WPA).
Estas piezas monumentales de más de dos metros de altura capturan la esencia de la vida urbana en la década de los 30, fusionando fantasía y realidad para alegrar el entorno de los pacientes pediátricos de la Gran Manzana.
El mural no era solo adorno, sino una pionera forma de arteterapia: un escape visual que llevaba la magia de la ciudad a los niños que soñaban con explorarla», destacó la directora del museo, Stephanie Hill Wilchfort, durante la presentación de esta exhibición que está dando de qué hablar.
La muestra, titulada ‘Another Wonderland’, es una lección de resiliencia, demostrando que incluso en tiempos difíciles, la cultura y la creatividad son el motor que nos permite mirar hacia el futuro con esperanza», añadió Hill.
En las obras de Champanier, los icónicos personajes como Alicia, el Sombrerero Loco y el Conejo Blanco cobran vida recorriendo puntos turísticos emblemáticos de Nueva York, llenando la metrópoli de un encanto inigualable.
Es fascinante ver a Alicia posando junto a la Estatua de la Libertad mientras un trovador ameniza la escena y la Reina de Corazones lanza sus famosas advertencias. Una reinterpretación épica de los clásicos en suelo estadounidense.
La travesía continúa en la Biblioteca Pública, donde Alicia convive con los leones guardianes, y prosigue en una aventura marítima donde la protagonista se sorprende ante la fauna local antes de que el Conejo Blanco intente abordar un abarrotado metro de la ciudad.
La exposición cierra con el emotivo regreso de los personajes a sus páginas originales: «Tras un día lleno de magia, todo el equipo volvió a sus libros», un cierre perfecto para una historia de rescate artístico.
Estos murales estuvieron a punto de desaparecer tras el cierre del hospital en 1981, pero gracias a la labor de jóvenes visionarios y activistas culturales, hoy son rescatados para el público general después de cinco décadas de olvido.
Este esfuerzo fue posible gracias al Lori M. Tisch Illumination Fund, impulsando el acceso universal a la educación a través del arte.
Lori M. Tisch recalcó el valor de esta obra con una pregunta profunda: «¿Qué papel puede desempeñar el arte en el proceso de sanación?»
Casi un siglo después, el legado de Champanier se mantiene vigente, confirmando que el entorno hospitalario es clave para una recuperación integral y humana», concluyó.
La exposición promete ser un éxito y estará disponible desde este sábado 6 de junio hasta el 27 de septiembre.























