Mario José Redondo Llenas obtuvo este martes su libertad tras cumplir 30 años de condena por el asesinato de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar, en uno de los casos más recordados y estremecedores de la historia dominicana.
Redondo Llenas, quien fue sentenciado a los 19 años de edad, salió del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo a sus 49 años, marcando el fin de su periodo judicial.
Hace una década, Juan Moliné Rodríguez también recuperó su libertad al concluir su pena tras ser señalado como cómplice en la ejecución de este violento crimen que conmocionó al país.
Los implicados saldaron su deuda con la justicia dominicana, cerrando así el capítulo legal del llamado caso del siglo; sin embargo, el dolor social y las interrogantes sobre el suceso siguen vigentes.
El asesinato aún guarda misterios sin resolver. Una de las dudas más persistentes apunta a la supuesta vinculación de la familia de diplomáticos argentinos que residía en el país en 1996.
Se trata de Luis Palmas de la Calzada, esposo de la entonces embajadora argentina, Teresa Meccía de Palmas, a quien Redondo Llenas señaló en su momento como autor intelectual del crimen.
A pesar de las acusaciones iniciales, el proceso judicial no logró profundizar en la supuesta participación de la familia Palmas Meccía, quienes regresaron a Argentina poco después del incidente.
Tres décadas después, Redondo Llenas ha evitado reafirmar o profundizar en las acusaciones previas que involucraban a Luis Palmas y su hijo, Martín Palma.
Al ser cuestionado por la prensa sobre estos señalamientos, respondió: Yo creo que hay que mirar con una mirada fresca. Esa pregunta me la han hecho 500 veces; en cada momento he intentado producir la mejor respuesta, y entiendo que sigue generando inquietudes.
Ante la insistencia de los periodistas sobre si participaron otros involucrados o si la familia diplomática tuvo responsabilidad directa, Redondo se mantuvo evasivo.
Mario, la pregunta es si fueron ustedes dos o si hubo más personas, especialmente la familia de la embajadora argentina, insistieron los comunicadores presentes.
Yo te respondí lo que entiendo debo responder, zanjó de forma tajante.
Para Redondo Llenas, el foco no debería estar en el castigo, sino en cómo el caso se observa con respeto y consideración tras el paso de los años.
Llenas cerró el tema expresando su disposición a colaborar con la sociedad desde un ámbito educativo o científico, buscando aportar tras su larga estancia en prisión.
Habrá gente que lo rechace, que mantenga la imagen de hace 30 años. Yo para ellos lo que tengo es respeto, añadió al referirse a la percepción pública.
Tras estas declaraciones, Mario José se retiró junto a sus familiares, marcando el inicio de su nueva etapa en libertad definitiva.
A diferencia de Moliné Rodríguez, quien se ha mantenido bajo perfil durante los últimos diez años, la figura de Redondo Llenas continúa despertando interés público por los secretos que aún rodean el asesinato de Llenas Aybar.
No obstante, la verdad absoluta sobre los cabos sueltos de este trágico hecho histórico permanece, por el momento, sin esclarecerse totalmente.























