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En la historia de la República Dominicana existió una prensa rebelde y un periodismo clandestino poco conocido. Sus protagonistas no buscaban el éxito empresarial ni el lucro. Su única meta era denunciar los abusos de las dictaduras y orientar al pueblo dominicano. Con un precio simbólico de diez centavos o simplemente regalados, estos periódicos fueron la voz del antitrujillismo y de la izquierda perseguida que desafió el miedo.
Rafael Chaljub Mejía fue una figura central de esta prensa clandestina: redactaba, imprimía y distribuía. Militante histórico del 14 de Junio, Unión Cívica Nacional, el MPD y el Partido Comunista del Trabajo, Chaljub relata cómo se gestó esta resistencia junto a Aquiles Castro, rescatando la memoria de una época donde escribir era un acto de valentía.
Historia de la prensa clandestina en RD
Entre los diarios más antiguos destaca “El Popular”, del Partido Socialista Popular, fundado en 1946 para combatir a Trujillo, con figuras como Félix Servio Ducoudray, Héctor Ramírez Pereyra (Niño) y Pericles Franco, junto a “Juventud Democrática”, dirigido por Virgilio Díaz Grullón.
También circulaba “Libertad”, el órgano oficial del Movimiento Popular Dominicano, liderado por Máximo López Molina, Ilander Selig, Cayetano Rodríguez del Prado y Ramón Pinedo Mejía (Monchín).
El famoso “1J4” operó durante la dictadura y, al llegar a la etapa pública, contó con un equipo de propaganda liderado por Rafael Fafa Taveras, Jimmy Durán, Fidelio Despradel y Juan B. Mejía.
Rafael Chaljub Mejía y Enver Hoxha, líder histórico del Partido del Trabajo de Albania.
Tras la Revolución de Abril, la división de la izquierda dio paso a una explosión de nuevos medios. Chaljub revela episodios oscuros, como la ejecución de Caonabo Elpidio Jorge Tavárez tras ser señalado como espía de la CIA, y la trayectoria de militantes como Julio Díaz Campusano (Malén) y Guillermo Rubirosa Fermín, asesinado por la policía durante los 12 años de Balaguer.
Surgieron publicaciones emblemáticas como Bandera Roja, vinculada a Máximo López Molina y al MPD, mientras otros líderes como Juan B. Mejía y Amaury Justo Duarte también impulsaron medios con el mismo nombre. Otras voces fueron Bandera Proletaria y la revista Nuevo Rumbo, dirigida por Fidelio Despradel.
Del 14 de Junio derivó Línea Roja, que en 1968 lanzó Servir al Pueblo con José González Espinosa, José Rafael Pérez Modesto y otros dirigentes. También fue vital el periódico estudiantil Fragua, que se imprimía en condiciones precarias.
La lucha ideológica: Hubo una proliferación de grupos y periódicos según Rafael Chaljub Mejía.
Durante los 12 Años de Balaguer, la resistencia creció. El Partido Comunista Dominicano (PCD) lanzó Hablan los Comunistas y la revista Impacto Socialista, contando con un equipo de intelectuales de peso como José Israel Cuello, Narciso Isa Conde, Carlos Dore y César Pérez, bajo el sello de la editora Taller.
Otros medios recordados son El Socialista, impulsado por Leo Mercedes y Miguel Cocco, y Lucha, del Partido Comunista del Trabajo (PCT), que empezó a circular con fuerza en 1980 tras la apertura democrática, sumando a sus filas a Blas Vargas y Leandro del Monte.
La creación de estos materiales era una hazaña artesanal. El uso del mimeógrafo, el hectógrafo y los esténciles era la única forma de evadir la censura. Muchos fueron apresados y sus periódicos exhibidos por las autoridades como cuerpos del delito. En aquella República Dominicana, poseer o leer literatura política era un riesgo que muchos asumieron por la libertad.























