El Gobierno dominicano prepara una reforma fiscal para recaudar hasta 50,000 millones de pesos adicionales. El proyecto de ley será enviado al Congreso como una estrategia urgente para enfrentar la crisis económica global y proteger el presupuesto nacional.
El ministro de Hacienda, Magín Díaz, informó este jueves que los fondos vendrán de nuevas medidas tributarias incluidas en el plan «Medidas pro-crecimiento económico y mitigación de la crisis internacional» que será discutido próximamente por los legisladores.
«Necesitamos estas reformas en el Congreso para fortalecer los ingresos y estabilizar la economía», afirmó el funcionario.
La meta oficial es generar ingresos para garantizar los subsidios, blindar los programas sociales y controlar el déficit fiscal ante el alza constante en los precios de los combustibles y la inestabilidad internacional.
El plan anticrisis se sostiene en cuatro pilares: incentivos al crecimiento, simplificación tributaria, lucha contra la evasión y sostenibilidad de las finanzas públicas.
La propuesta incluye una sobretasa temporal del 3% en el Impuesto sobre la Renta para grandes empresas que facturen más de 1,000 millones de pesos. Además, contempla ajustes en el impuesto a cheques y transferencias, gravámenes a vapes, aumento de impuestos a casinos y un incremento de 10 dólares en los pasajes aéreos.
Para equilibrar la carga, se incluyen alivios fiscales como la eliminación del anticipo para microempresas, facilidades de pago para pymes, una amnistía tributaria, mayores deducciones por gastos educativos y un aumento del mínimo exento del Impuesto sobre la Renta para los trabajadores.
Ingresos extraordinarios adicionales a los anuncios de abril
Díaz aclaró que los 50,000 millones de pesos proyectados son distintos a los recortes de gastos anunciados previamente por el Ejecutivo.
«Son fondos adicionales, ya que lo anterior se enfocó en el ahorro y esto se enfoca en la recaudación», puntualizó al diferenciar las medidas de gasto frente a las de ingresos.
El pasado 30 de abril, el director de Presupuesto, José Rijo Presbot, ya había adelantado un plan de racionalización del gasto para liberar 40,000 millones de pesos destinados a mitigar el impacto de la crisis mundial.
En aquel momento, se explicó que la estrategia consistía en limitar gastos no esenciales y reasignar partidas para reforzar los subsidios a la población.
El ministro de Hacienda ratificó que esas medidas de austeridad siguen vigentes y que la nueva propuesta llega para complementar la respuesta gubernamental ante la compleja coyuntura económica que vive el país.























