El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, aseguró que aunque el país necesita una reforma fiscal urgente, la carga impositiva debe recaer sobre las grandes corporaciones, protegiendo a la población y a las Mipymes dominicanas.
«La reforma fiscal es necesaria para financiar las obras que el país demanda, pero los recursos deben provenir de las empresas que más generan beneficios, evitando afectar el bolsillo de los ciudadanos y el tejido productivo de las pequeñas empresas», declaró García.
El dirigente comercial también exigió con “carácter de urgencia” revisar los altos costos de la Ley de Residuos Sólidos que golpean al sector empresarial, al tiempo que pidió fiscalizar los deberes tributarios de los comerciantes chinos en el país.
“¿Cómo vamos a apoyar esta reforma si nos imponen cobros de hasta 675 mil pesos que no van al fisco, sino a un fideicomiso?”, cuestionó sobre el impacto de las contribuciones actuales.
La Ley 98-25 busca fortalecer la gestión de desechos y actualizar las tasas ambientales, un tema que mantiene en vilo al comercio local.
Por otro lado, la presidenta de Procompetencia, María Elena Vásquez, defendió que las nuevas medidas buscan blindar a las Mipymes frente a los gigantes del mercado.
“El objetivo es nivelar el terreno para que los pequeños negocios puedan competir en igualdad de condiciones mediante políticas públicas que fomenten su desarrollo”, aseguró Vásquez.
María Elena Vásquez, presidenta de Procompetencia
Durante un encuentro de la Unión Nacional de Empresarios (UNE), la funcionaria destacó que estas acciones buscan garantizar la seguridad jurídica y dinamizar el crecimiento económico nacional.
El ambicioso proyecto de reforma fiscal, presentado por el ministro de Hacienda, Magín Díaz, busca recaudar hasta 50,000 millones de pesos y será sometido al Congreso la próxima semana.
El funcionario confirmó que la pieza legislativa llegará a los legisladores entre lunes y martes para su debate y aprobación.
La propuesta incluye un aumento de diez dólares en boletos aéreos, alzas en el impuesto a cheques y transferencias, así como nuevos tributos a vapes, cigarrillos electrónicos y juegos de azar.
En detalle, el impuesto a cheques y transferencias escalará de 0.15 % a 0.20 %.
Asimismo, se aplicará una tasa de ISR del 30% por tres años a grandes empresas que facturen más de 1,000 millones de pesos anuales, afectando a menos del 1% del total de contribuyentes.
Finalmente, se creará un nuevo escalón en el ISR personal del 27% para salarios superiores a los 400 mil pesos mensuales.























