Un bloque de 20 legisladores de la oposición sometió en el Congreso dos proyectos de ley que buscan declarar como área protegida la zona de El Romero, en la provincia San Juan, sumándose al clamor social tras la decisión del presidente Luis Abinader de detener cualquier actividad minera en la zona.
Ambas iniciativas, encabezadas por el diputado Mélido Mercedes y el senador Félix Bautista, de la Fuerza del Pueblo, cuentan con el respaldo de otros 18 congresistas que exigen blindar la cordillera Central bajo la categoría de reserva natural.
El objetivo es asegurar que El Romero, epicentro de la controversia por los intentos de explotación minera de la empresa GoldQuest, sea blindado legalmente bajo la Ley 202-04 de Áreas Protegidas, garantizando que el ecosistema se mantenga libre de intervenciones humanas que degraden su valor ecológico.
Los proyectos advierten sobre los peligros de la minería, señalando que la actividad extractiva amenaza con contaminar suelos y fuentes acuíferas, arriesgando la salud de los sanjuaneros y comprometiendo la seguridad alimentaria nacional.
En la propuesta que cursa en el Senado, los legisladores enfatizan que los daños ambientales de un proyecto minero serían irreversibles, pesando mucho más que cualquier beneficio económico a corto plazo.
Protección del agua y la agricultura
Las piezas legislativas ponen el foco en que el medio ambiente es un patrimonio colectivo vital para el futuro de la República Dominicana.
Existe una preocupación clara: la degradación ambiental destruiría la producción de agua, un recurso estratégico para la vida y el desarrollo nacional.
El enfoque recae especialmente en la provincia San Juan, reconocida como el granero del sur.
Los datos presentados recuerdan que el Valle de San Juan es fundamental para el suministro nacional de arroz, habichuelas, maíz y otros rubros, además de ser una potencia en actividades ganaderas.
Asimismo, se subraya que la Cordillera Central funciona como la principal fábrica de agua del país, alimentando ríos vitales como el Yaque del Sur y el San Juan, cuyas cuencas sostienen las presas que garantizan el riego y el consumo humano.
Detalles de la reserva y el futuro del área
La propuesta busca delimitar la reserva en comunidades estratégicas como La Ciénaga, Río Arriba del Norte y el distrito municipal de Sabaneta, donde nacen las fuentes de agua más importantes de la zona.
Aunque los proyectos varían entre 50 y 60 kilómetros cuadrados, ambos incluyen zonas de amortiguamiento para fortalecer la protección.
En cuanto a la gestión, una propuesta sugiere la creación de un patronato inclusivo con participación comunitaria y turística, mientras que la otra apuesta por el control directo del Ministerio de Medio Ambiente, exigiendo un plan de manejo integral en menos de seis meses.
Ambas iniciativas contemplan sanciones estrictas conforme a la ley ambiental y facultan al Estado para proceder con la expropiación de terrenos si resulta necesario para preservar la vida de los dominicanos.
Siguen en comisiones
Mientras la propuesta del Senado avanza desde abril pasado y la de los diputados hace lo propio desde finales de 2025, el pueblo de San Juan se mantiene vigilante.
La presión social y las constantes protestas contra las pretensiones de GoldQuest en El Romero han convertido esta lucha ambiental en una bandera nacional por la preservación de los recursos naturales frente a la explotación minera.






















