El Gobierno dominicano confirmó que avanzan a ritmo acelerado los trabajos de reconstrucción del puente que conecta al municipio de Montellano, Puerto Plata, con Santiago, a través de la carretera turística Gregorio Luperón, tras el colapso ocurrido por las inundaciones del río Camú.
Durante una inspección en la zona cero, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, garantizó que las labores no se detienen, con maquinaria pesada trabajando día y noche para levantar la nueva infraestructura, tal como se pudo comprobar en el terreno.
El funcionario declaró a Diario Libre que Montellano resultó ser la zona más castigada de Puerto Plata, contabilizando a más de 4 mil familias afectadas por los fenómenos naturales.
«Se ha realizado un levantamiento técnico, casa por casa, para llevar enseres del hogar y toda la ayuda humanitaria necesaria a cada familia», enfatizó el ministro.
Respuesta estatal y recuperación en Puerto Plata
El ministro de la Presidencia detalló que el Gobierno mantiene un despliegue constante de distribución de alimentos desde que inició la emergencia, además de la operatividad de un hospital móvil y amplios operativos de limpieza en los sectores más vulnerables.
Añadió que, mediante el programa Supérate, se están entregando subsidios de 7,000 pesos a las familias damnificadas, como parte de la estrategia integral de asistencia social del Estado.
Sobre el estado de las vías, el funcionario reafirmó que el puente afectado se encuentra en plena fase de reconstrucción total.
«Nuestra prioridad es intervenir el puente para entregar, en tiempo récord, una obra moderna y resistente que responda a las necesidades actuales de la provincia», puntualizó.
Paliza adelantó que el presidente de la República hará un recorrido este sábado por las zonas afectadas, donde se anunciarán nuevas medidas enfocadas en la recuperación y en planes de prevención ante futuros eventos climáticos.
Estas acciones forman parte del seguimiento riguroso que las autoridades mantienen en sectores como El Samán y otras comunidades de Montellano, donde los ciudadanos todavía enfrentan las secuelas por las pérdidas materiales tras el desbordamiento del río.

























