Con 23 votos a favor, el Senado de la República aprobó de urgencia dos nuevos préstamos por un total de 600 millones de dólares, destinados a proyectos ambientales y de saneamiento de agua.
El primer financiamiento, de 200 millones de dólares, busca fortalecer la resiliencia climática y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el país.
El segundo, de 400 millones de dólares, fue gestionado a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Estos fondos serán ejecutados por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) para un ambicioso proyecto de saneamiento y reúso de aguas en el polo turístico de Punta Cana-Bávaro, en La Altagracia.
La pieza fue aprobada en única lectura tras un informe favorable presentado por el senador Pedro Catrain, a pesar de que los contratos no estaban originalmente en la agenda del día.
Polémica por el endeudamiento público
La aprobación generó un fuerte debate en el hemiciclo. El vocero del bloque de la Fuerza del Pueblo, el senador Eduard Alexis Espiritusanto Castillo, cuestionó duramente el acelerado ritmo de endeudamiento que presenta el país.
«No votamos a favor y queremos poner en contexto una realidad que afecta el bolsillo de todos los dominicanos», declaró el legislador.
El senador recordó las gestiones pasadas para comparar el nivel de deuda y lanzó una fuerte advertencia sobre la administración del Partido Revolucionario Moderno (PRM), asegurando que ha superado el récord en contratación de empréstitos, superando los 50 mil millones de dólares.
«Es preocupante que el endeudamiento siga creciendo sin control, siendo este el Gobierno que más recursos ha manejado en la historia», afirmó.
Sobre el préstamo de 200 millones para el clima, el legislador se mostró escéptico: «Es preocupante que sigan llegando fondos para supuesta acción climática, cuando en República Dominicana basta que caigan dos gotas de agua para que las ciudades colapsen en inundaciones, dejando tragedias y pérdidas materiales en las comunidades», denunció.
La iniciativa, que ya contaba con el visto bueno de la Cámara de Diputados, queda ahora lista para su promulgación.























