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El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, lanzó una severa advertencia este miércoles desde la base naval de Guantánamo, calificando como «imprudente» cualquier intento de Cuba por obtener armamento capaz de atacar este enclave estratégico, en medio de la creciente crisis diplomática y tensión regional.
«Sería imprudente que el régimen de Cuba intentara adquirir o acceder a armas que amenacen esta base o territorio estadounidense», sentenció Hegseth ante las tropas desplegadas en el histórico enclave militar, el más antiguo de Washington en el extranjero y el único ubicado en territorio bajo mando comunista.
Según el jefe del Pentágono, el Gobierno cubano se arriesga a «un tipo de confrontación que no solo no desean, sino que tampoco podrían soportar», advirtiendo que ninguna nación del mundo puede desafiar el poderío militar de los Estados Unidos.
«No buscamos enemigos», aseguró Hegseth, quien matizó que mantiene la puerta abierta a una futura relación diplomática con los líderes de la isla.
Hegseth subrayó que «el futuro de Cuba depende» del presidente Donald Trump y de la voluntad política del liderazgo en La Habana.
«Pase lo que pase, el Pentágono está preparado y posicionado para cualquier contingencia militar», sentenció según declaraciones difundidas en X.
El titular de Defensa y aliado estratégico de Trump realizó esta visita de alto perfil como parte de su gira para supervisar la seguridad regional.
El secretario inspeccionó las instalaciones de los marines y recorrió puntos críticos de la frontera, una zona marcada por décadas de ruptura de relaciones y aislamiento diplomático desde los años 60.
Bajo la administración Trump, la presión sobre La Habana ha escalado significativamente, con bloqueos energéticos y sanciones que han intensificado la crisis económica en la isla, mientras crecen las exigencias de Washington por una transición democrática.
A pesar de los intentos de diálogo de alto nivel, las posturas de ambos gobiernos permanecen distantes y sin acuerdos públicos tangibles.
La visita ocurre días después de que Washington impusiera nuevas sanciones directas contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y la cúpula del Ejecutivo cubano.
Expertos en seguridad nacional señalan a EFE que, ante una hipotética escalada, la base de Guantánamo se convertiría en un «nodo clave» para cualquier operación estadounidense, aunque califican este escenario como un último recurso estratégico.























