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Sea por su influencia en la diplomacia con Washington, sus duras posturas contra el imperialismo o por ser el blanco de recientes sanciones de EE.UU., el círculo íntimo del expresidente Raúl Castro vuelve a acaparar la atención internacional. La familia del histórico líder cubano, habitualmente discreta, se encuentra bajo el escrutinio global.
La creciente presión de Estados Unidos sobre la isla ha confirmado que el exmandatario, que acaba de cumplir 95 años, sigue siendo la figura de poder real en Cuba. Con los miembros de su dinastía ocupando cargos estratégicos en la estructura estatal, analizamos quién es quién en el poderoso clan Castro.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, clave en la diplomacia con EE.UU.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto con poder
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, ha pasado de ser el guardaespaldas personal de su abuelo a convertirse en un actor protagonista en el diálogo con Washington. Su figura es hoy una pieza clave en las tensiones diplomáticas actuales.
Su posición como nieto favorito y su peso específico tanto en el Ministerio del Interior (Minint) como en el emporio empresarial Gaesa, lo han colocado en el radar de la inteligencia estadounidense. Es hijo del fallecido Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien durante dos décadas fue el arquitecto financiero del régimen y una figura central en la cúpula del Partido Comunista.
Oscar Pérez-Oliva Fraga, el tecnócrata del futuro
Oscar Pérez-Oliva Fraga, el estratega económico
Oscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino-nieto de los Castro, ha experimentado un ascenso político imparable que lo posiciona como uno de los sucesores naturales en la jerarquía del Gobierno cubano. Su perfil combina capacidad técnica y una influencia creciente en las decisiones del Estado.
Ingeniero electrónico de 55 años, su carrera despegó en 2024 al asumir el Ministerio de Comercio Exterior. Actualmente vice primer ministro y diputado, ha liderado reformas clave como la apertura al sector privado. Su perfil pragmático, contrastado con sus conexiones familiares, es objeto de debate constante, especialmente por los negocios que sus hijos gestionan actualmente en Miami.
Mariela Castro, la voz pública de la dinastía
Mariela Castro, activismo y política
Mariela Castro, de 63 años, sigue siendo el rostro más mediático de la familia. Como diputada y directora del Cenesex, ha liderado la agenda oficialista en temas sociales, aunque sus posturas siguen siendo polémicas dentro y fuera de la isla.
Es la única integrante del clan que mantiene una exposición pública constante, defendiendo férreamente al régimen frente a las sanciones impuestas contra su padre por EE.UU. Su trayectoria ha estado marcada por controversias sobre la historia de los derechos humanos en Cuba y su papel como defensora del sistema político vigente.
Alejandro Castro, el estratega de inteligencia
Alejandro Castro, el poder en la sombra
Alejandro Castro, de 60 años, fue durante años el brazo derecho de su padre en la gestión de la inteligencia y contrainteligencia. Aunque ha intentado mantener un perfil bajo desde 2018, la reciente inclusión de su nombre en las listas de sanciones de EE.UU. subraya su importancia histórica y actual para Washington.
Fue un artífice fundamental en el proceso de deshielo diplomático iniciado en 2014. Desde la retirada formal de Raúl Castro, Alejandro se ha mantenido alejado de los focos, pero las medidas coercitivas internacionales recientes sugieren que su influencia sigue siendo un factor determinante en la geopolítica cubana.























