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Un nuevo conteo rápido de actas de las elecciones en Perú, difundido este lunes, apunta a un infartante triple empate técnico entre el izquierdista Roberto Sánchez, el ultraderechista Rafael López Aliaga y el centrista Jorge Nieto para disputar el balotaje frente a la derechista Keiko Fujimori.
Con una muestra de 991 actas electorales y un margen de error del 1 %, este análisis de Ipsos para la Asociación Civil Transparencia confirma a Fujimori (Fuerza Popular) liderando con 17,1 %, seguida de una pelea cerrada por el segundo lugar: Sánchez (Juntos por el Perú) con 12,4 %, López Aliaga con 11,3 % y Nieto (Partido del Buen Gobierno) con 10,7 %.
La incertidumbre crece tras la comparación con el primer conteo de Datum, realizado a la medianoche, que mostraba cifras distintas, mientras el escrutinio oficial de la ONPE apenas alcanza el 54,7 % de avance, manteniendo a los seguidores en vilo por la definición del segundo finalista.
«Todavía no se ve reflejado el apoyo real que Sánchez tiene en las regiones, especialmente en zonas rurales», advirtió el director de Ipsos, Alfredo Torres, explicando que el conteo actual de la ONPE refleja un sesgo urbano que favorece a candidatos como López Aliaga, dejando pendiente el grueso del voto del interior del país.
El escenario político peruano se tensa ante la polarización: mientras López Aliaga concentra su fuerza en Lima Metropolitana y el sector empresarial, Sánchez, exministro cercano al expresidente Pedro Castillo, mantiene una base sólida en el campo que podría dar un giro inesperado al resultado definitivo.
La Asociación Civil Transparencia hizo un llamado urgente a la calma y pidió a los candidatos evitar proclamaciones prematuras, subrayando que la definición del rival de Fujimori dependerá del conteo total de las actas rurales, aún por procesar.
El proceso electoral ha estado marcado por la controversia, desde graves fallas logísticas que retrasaron la votación en varios distritos hasta las polémicas denuncias de fraude sin pruebas lanzadas por López Aliaga contra las autoridades electorales, acciones que han sido desestimadas por expertos y organismos de observación.
En medio de este clima de crisis política, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) enfrenta críticas por la gestión de esta jornada histórica, donde más de 27,3 millones de peruanos intentan elegir a sus nuevas autoridades nacionales para el periodo 2026-2031, buscando poner fin a una década de inestabilidad y cambios constantes en la Presidencia.
La atención nacional permanece centrada en la ONPE, a la espera de que el avance del escrutinio oficial logre equilibrar la balanza entre las zonas urbanas y rurales, despejando la duda sobre quién acompañará finalmente a Keiko Fujimori en la contienda final.























