Los administradores del estadio donde se iba a celebrar el concierto del rapero estadounidense Kanye West, conocido como Ye, en Chorzów (Polonia) han cancelado este viernes el evento, después de que el Gobierno amenazara con impedir la entrada al país al polémico artista para frenar la realización del show.
Los propietarios del Estadio de Silesia confirmaron la cancelación del concierto por motivos formales y legales, según reportes de la agencia de noticias polaca PAP.
El recinto decidió romper el contrato con la productora del evento tras recibir fuertes presiones por el historial de declaraciones controversiales del artista, informaron los dueños a dicho medio.
Previamente, la ministra polaca de Cultura, Marta Cienkowska, afirmó este viernes que evitaría la realización del concierto por la exaltación del nazismo por parte de West, advirtiendo que el Gobierno dispone de todos los mecanismos legales para bloquear su entrada al país si fuera necesario.
No puedo imaginar que en Polonia, un país que sufrió el horror de los campos de exterminio nazis, organicemos un concierto de un artista que abiertamente dice admirar a Hitler, promueve la ideología nazi y vende mercancía con esvásticas, declaró la ministra durante una rueda de prensa en Varsovia.
Kanye West tenía pautada su presentación el próximo 19 de junio en el Estadio de Silesia, en Chorzów, un recinto masivo con capacidad para 55.000 espectadores.
Gira europea
El evento, gestionado por la empresa polaca Projekt Hałas!, formaba parte de un tour europeo que incluía fechas en otros siete países.
La carrera reciente de West ha estado marcada por un escándalo tras otro debido a sus expresiones antisemitas y de apología al nazismo.
El rapero ha generado indignación mundial tras publicar símbolos de odio en redes sociales, aunque el artista alega que sus acciones fueron producto de una crisis de salud mental y episodios bipolares.
La postura de Polonia llega poco después de una medida similar en el Reino Unido, donde el Gobierno británico bloqueó el ingreso del rapero, quien tenía previsto actuar en el Wireless Festival de Londres.
El Ministerio del Interior británico fundamentó el veto en que la presencia de West no sería beneficiosa para el orden público, tras una fuerte presión política liderada por el primer ministro Keir Starmer.























